Aeropuerto Internacional El Plumerillo. Foto: El Sol.

La Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) confirmó un paro nacional para este martes, con movilizaciones que podrían impactar de lleno en la actividad aeroportuaria de todo el país y, sobre todo, en el aeropuerto El Plumerillo de Mendoza.

La medida gremial surgió en medio del reclamo por la falta de convocatoria a paritarias y el rechazo a posibles despidos en el sector público, en el marco de la gestión del presidente Javier Milei.

Uno de los puntos más sensibles de la jornada será el funcionamiento de las terminales aéreas. Desde el gremio adelantaron que las acciones estarán concentradas especialmente en el Aeroparque Jorge Newbery, aunque no se descartan réplicas en otros aeropuertos del país.

La protesta podría derivar en demoras en partidas y arribos, cancelaciones de vuelos e interrupciones o bloqueos en accesos a terminales. El impacto dependerá del nivel de adhesión y de la intensidad de las medidas que se implementen durante el día.

En cuanto a la página de Aeropuertos Argentina se encuentra en mantenimiento, por lo que hace imposible ver el estado de las partidas y arribos a Mendoza.

Reclamo salarial y advertencia por despidos

Desde ATE cuestionaron la falta de avances en la negociación salarial y advirtieron sobre una posible ola de desvinculaciones en distintas áreas del Estado. En ese contexto, Aguiar fue contundente en sus declaraciones públicas, señalando que el conflicto podría profundizarse si no hay respuestas oficiales.

El dirigente sindical aseguró que la paciencia del sector “se agotó” y responsabilizó al Gobierno por una eventual escalada del conflicto en caso de no modificar su postura.

Servicios esenciales en debate

Un elemento central en este escenario es la situación legal de la actividad aeronáutica. Aunque el Gobierno buscó declarar estos servicios como “esenciales” dentro de su reforma laboral, lo que obligaría a garantizar prestaciones mínimas durante protestas, esa normativa permanece suspendida por la Justicia.

Esta situación abrió una ventana para que el paro tenga un impacto mayor al habitual, ya que no rige la obligación de sostener guardias mínimas, lo que podría amplificar las complicaciones en el transporte aéreo.