Imagen ilustrativa.
Este año debutará en Mendoza la Boleta Única.

Más transparente, más democrática y más económica. A grandes rasgos, esos fueron los tres principales argumentos del oficialismo para impulsar la implementación de la Boleta Única de Papel (BUP) en Mendoza. Para comprobar si efectivamente se cumplen las dos primeras premisas, habrá que esperar al debut del nuevo sistema de votación, en las Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) que se desarrollarán el 30 de abril en los siete departamentos que desdoblaron los comicios.

En cambio, esos municipios ya saben que, al menos para la impresión de boletas, el sistema no será más barato que el utilizado hasta las últimas elecciones. Todo lo contrario: será mucho más caro en comparación con las PASO de 2019.

Por ejemplo, hace cuatro años, Tunuyán también separó sus comicios de los provinciales y, en esa oportunidad, destinó poco más $305.900 para imprimir las tradicionales boletas sábanas. Así quedó reflejado en el decreto municipal 393, del 26 de marzo de 2019. Si ese número se actualiza según la inflación acumulada a febrero de este año, el valor actual de es casi dos millones de pesos

En cambio, para las Primarias del 30 de abril próximo, la comuna del Valle de Uco destinará $8,8 millones para imprimir las BUP. La diferencia es abismal: 341%.

En el caso de Lavalle, destinó algo más de $250.000 para la impresión de listas partidarias para las Primarias de 2019, de acuerdo con el decreto 15 del 29 de marzo de ese año. Ahora, el costo será de $6,9 millones Es decir, 323% más caro.

El incremento supera ampliamente la inflación acumulada entre marzo de 2019 y febrero de 2023, que fue de aproximadamente 550%. Además, el crecimiento del padrón electoral no fue sustancial en ambos departamentos: 0,3% en Lavalle y 2,6% en Tunuyán.

Una decisión política muy cara

La situación es similar para todos los municipios que desdoblaron sus elecciones. En 2019, además de Tunuyán y Lavalle, lo hicieron San Rafael y San Martín; los tres primeros repiten la fórmula este año, junto con La Paz, Santa Rosa, Maipú y San Carlos.

Al separar sus comicios de los provinciales, los siete municipios deben hacerse cargo del operativo electoral, que incluye la impresión de las boletas y otros gastos vinculados a la logística y al pago de los presidentes de mesa. De esta manera, la decisión política adoptada con el argumento oficial de promover el debate de los temas locales, tendrá un alto impacto económico para las comunas por la implementación de la BUP.

“No sólo es mentira que sale menos, sino que además va a terminar votando menos gente”, admitió un intendente que, por otra parte, cuestionó la demora en el inicio de la capacitación cívica. “Es cierto, el sistema es mucho más caro”, indicaron fuentes de otra comuna que separó sus comicios.

En cambio, desde el oficialismo provincial defendieron el nuevo sistema electoral. Si bien reconocieron que los costos de impresión son muy superiores en comparación con la anterior boleta sábana, indicaron que el gasto logístico de los municipios y de los partidos políticos se reducirá notablemente, lo que permitirá equilibrar las cuentas.

Boleta sábana vs BUP

El monto de referencia de la clásica boleta sábana lo define la Nación: hace cuatro años, fue de $546,25 por millar de boletas de 12 por 19 centímetros (medida correspondiente a un tramo y que se tradujo en 0,54 centavos por unidad).

Siguiendo con el ejemplo de Lavalle, en las Primarias de 2019 se presentaron siete listas de precandidatos a intendente y concejales. Por cada una de ellas se destinaron $35.950,90 para el “pago de impresión de boletas oficializas”.

Con la BUP, es indiferente la cantidad de listas que se presenten. En tal sentido, la Junta Electoral determinó que se deberá imprimir un padrón completo por departamento, más un 20% extra.

El valor previsto para cada boleta fue inicialmente de $300, aunque finalmente la impresión se terminó adjudicando a la empresa Boldt por un monto sensiblemente inferior: $178,40 por BUP.

“La boleta sábana común se imprime con el sistema offset, de un solo lado, sin características especiales. En cambio, la Boleta Única está impresa de ambos lado e incluye un talón, un troquelado de buena calidad y características más específicas de seguridad”, explicaron desde la Junta Electoral.

El Estado provincial tendrá el manejo de la impresión de la BUP, por lo que los municipios enviarán el dinero a la Junta Electoral, que se encargó de la licitación y adjudicación.

La BUP es un instrumento de votación que muestra toda la oferta electoral de un distrito en un solo papel. Más allá de sus altos costos, los promotores de este sistema que ya aplican Córdoba y Santa Fe, con diferentes características al que se utilizará en Mendoza, destacan los beneficios ambientales y que, fundamentalmente, brinda mayor transparencia e igualdad de condiciones a las fuerzas políticas al momento de la elección.