Dos kinesiólogos de OSEP denunciaron que fueron desplazados de sus funciones de manera arbitraria y que, desde entonces, deambulan por varias oficinas. La situación también fue notificada por carta al gobernador Rodolfo Suarez, ya que aseguran que “cobran sin trabajar“. Por su parte, desde la obra social de empleados públicos reconocieron el conflicto, pero señalaron que los profesionales fueron reubicados en tareas administrativas.

Sandra Bragagnolo y Roberto Becerra, ambos licenciados en kinesiología, sostuvieron que los “sacaron” de sus tareas de campo de más de diez años de antigüedad del hospital El Carmen, en abril de 2020, y que hasta la fecha “no hacemos nada. Sólo firmar dos o tres auditorías y atender cero pacientes”.

Esta situación fue denunciada por los profesionales en la Secretaría de Trabajo por violencia laboral y figura en  el expediente 6221429/21.

Mediante una carta abierta dirigida al gobernador de Mendoza (ver al pie de la nota), Sandra y Roberto buscaron llegar a la máxima autoridad provincial para que se terminen los días de trabajo en que sólo “pasamos las horas y los días tomando mate, buscando de oficina en oficina un lugar para sentarnos”, según contó Bragagnolo. Pero temen que los informes que le hacen llegar a Rodolfo Suárez “están alterados” y “no reflejan la realidad”.

Según lo que relataron los denunciantes, fueron sacados de sus funciones en el hospital con el argumento de “un reordenamiento transitorio y que en semanas volveríamos, hecho que nunca ocurrió. Pasamos de atender pacientes a (realizar) tareas administrativas donde tomamos mates sin hacer nada. Esa es la realidad y eso lo podemos comprobar”, cuestionaron sobre el cambio.  

Los profesionales dicen que, mediante escritos, pidieron reintegrarse al hospital o a otro nosocomio como refuerzo ante los casos de Covid, pero “siempre se nos negó el regreso y al preguntar los motivos, la respuesta fue “hablen con quienes quieran, pero al hospital no vuelven”. 

En tanto, apuntan que sólo de septiembre a diciembre de 2020 “pudimos hacer nuestro trabajo, ya que pedimos ir a la Terapia Intensiva Covid de adultos que se habilitaba en el Hospital Fleming porque el Hospital El Carmen había colapsado”.

Al ser separados de la atención en el hospital El Carmen, Bragagnolo y Becerra fueron trasladados a la delegación de Osep en Maipú, pero allí dicen sentirse “excluidos, aislados y sin funciones; dejándonos fuera de toda competencia profesional, viendo pasar, los días, las semanas y los meses, rogando que las horas pasen con una realidad angustiante y cada vez más violenta”.

La carta pide a Suarez que intervenga: “No permita que el recurso humano de Osep sea desperdiciado porque esto tiene un costo que sale del bolsillo de los mendocinos. Es una vergüenza”.

Bragagnolo es desde hace 15 años docente de la carrera de kinesiología de la Universidad Juan Agustín Maza, mientras que junto a su esposo comandan el departamento de kinesiología del Club Mendoza de Regatas también desde hace más de 15 años. En tal sentido, enfatizan que en ambas instituciones “pueden pedir referencias nuestras y de nuestro desempeño como profesionales y como personas”.

Qué dice Osep

Consultados por el caso, desde la obra social respondieron que “desde abril de 2020 han sido reacomodados en funciones de auditoría”, destacando la importancia de esta labor administrativa mediante un documento genérico sobre la actividad.

“En la Sede Maipú en busca de dar respuesta y variabilidad de servicios para con nuestros afiliados, se proyectó un Servicio de Kinesiología y Auditoría. Para que dicho proyecto funcionara era imprescindible contar con el personal acorde a la tarea, para la cual fueron seleccionados la licenciada Sandra Bragagnolo y el licenciado Roberto Becerra, motivo por el cual se realizó el traslado de los mismos”, dice la nota firmada por Sergio Benítez, Director de Salud de Osep.

Sin embargo los kinesiólogos relataron que firman, en el mejor de los casos, unas seis auditorías por mes y que nunca han revisado a ninguna persona: “No hemos hecho nada en un año y medio, y eso se puede constatar fácilmente desde el sistema de Osep. Ellos se escudan diciendo que nos dan funciones relevantes, pero no es real. Esa es nuestra denuncia. Nosotros tenemos los hechos“.