La Dirección General de Escuelas inició este miércoles el Censo de Fluidez Lectora para poner a prueba a los alumnos de tercero y sexto grado de Nivel Primario y primer año de Secundaria.
Se trata de 13 mil estudiantes que deberán leer un texto confidencial con expresividad y respetando la pronunciación correcta de las palabras, los signos de puntuación y el ritmo del escrito.
El lanzamiento del operativo se llevó adelante en la escuela 1-407 Jorge A. Calle, ubicada en Guaymallén, que recibió un reconocimiento por lograr uno de los mejores resultados durante 2022.

El objetivo del relevamiento
Romina Durán, directora de Evaluación de la Calidad Educativa, indicó que “se tomaron estas poblaciones porque permiten identificar cortes temporales para entender la evolución de los estudiantes”.
En este sentido, explicó que este relevamiento proporciona un seguimiento de cada chico.
“Es nominal, con tres datos del mismo alumno a lo largo del año y esto permite a la escuela ver los avances y la efectividad de las intervenciones que se están realizando o hacer los ajustes necesarios para acompañar a cada trayectoria”, precisó Durán.
La primera etapa, que está dividida en dos instancias, concluirá 12 de abril. En un principio, la toma de la muestra se realizará con aplicadores externos a la institución, quienes participaron de jornadas de capacitación presencial.
Luego, se desarrollará con maestros de cada escuela, pero desde segundo a séptimo grado del Nivel Primario y de segundo a sexto año del Secundario.

Mejoras significativas
La propuesta arrancó en 2021 con el objetivo diagnosticar los aprendizajes de los niños tras la pandemia de coronavirus y luego de un año de escolarización no presencial.
Durante el 2022 se realizaron tres mediciones, donde a comienzos de año se detectó que un 30% de los alumnos estaba en estado crítico.
Según los últimos datos, diciembre concluyó con una mejora significativa, con solo un 12% de menores con dificultades.
Para la DGE, los factores de esta problemática educativa son multicausales y pusieron el foco en la importancia de que los momentos de lectura se den no solo en la escuela, sino también en los hogares.
“Les pedimos que nos sigan acompañando, con lecturas breves, escuchando a los chicos”, destacó Durán.
