Desde el 1 de marzo, fecha estipulada por las autoridades de la Dirección General de Escuelas (DGE) para el regreso a las aulas, los estudiantes y sus padres entendieron que las situaciones en los colegios ya no serían las mismas de hace dos años atrás.
La pandemia hizo que la sociedad cambiara su manera de vivir y de relacionarse y, en los establecimientos educativos, esas normativas se vieron reflejadas en los recreos, que ya no son masivos, y en las salas, que ya no están colmadas de menores, sino que son divididas por burbujas con cursado escalonado.

Además, los eventos deportivos, es decir, las clases de Educación Física, deben realizarse manteniendo un distanciamiento prudencial y con uso obligatorio de tapaboca.
Ver también: Oficial: este es el protocolo para la vuelta a clases en Mendoza
Hoy los estudiantes cumplen protocolos sanitarios específicos y, entre las medidas, se destacan:
- Mantener durante los recreos la distancia interpersonal de 2 metros, el aislamiento de los distintos grupos de estudiantes y el uso correcto de tapaboca.
- Evitar la aglomeración de niños y personal escolar en kioscos, bufets o comedores.
- Usar en forma obligatoria el tapaboca (recomendado en niños mayores de 6 años).
- Disponer de elementos de higiene en bolsas individuales (las mismas deben contener un jabón, alcohol en gel, toalla y servilletas de papel).
Así cursan los chicos en una escuela de Ciudad





