Fernando Polack es una de las figuras científicas más respetadas del país. Durante la pandemia de Covid-19 encabezó en Argentina el estudio que permitió validar la primera vacuna del mundo desarrollada por el laboratorio Pfizer. Pero más allá de los laboratorios, hoy impulsa una iniciativa que combina inclusión, sensibilidad y triple impacto: Alamesa, un restaurante atendido exclusivamente por jóvenes neurodivergentes, incluido su hija Julia.

El médico infectólogo estará en Mendoza la próxima semana como uno de los principales disertantes del Foro Valos 2025, que se celebrará del 5 al 8 de agosto bajo el lema “Negocios que trascienden”. Allí compartirá la experiencia de este proyecto, que abrió sus puertas el 1 de marzo en el barrio porteño de Las Cañitas y ya emplea a 40 chicos con distintas condiciones del desarrollo.

“Antes que todo, soy padre. Tengo dos hijos, y la menor se llama Julia. Es neurodivergente, tiene características del espectro autista”, contó Polack este viernes en una entrevista con el programa Opinión, de radio LVDiez, al explicar el origen del proyecto. “En un momento me di cuenta de que tenía que pensar seriamente en su futuro laboral”, agregó.

La idea nació de una preocupación concreta: qué sucede con los jóvenes neurodivergentes una vez que terminan la escuela secundaria. En muchos casos, las opciones se reducen a la inactividad o a una inclusión simbólica sin impacto real.

“Cuando estos chicos terminan la secundaria, se enfrentan a enormes desafíos para insertarse en la sociedad. La inclusión formal parece tener fecha de vencimiento a los 18 años. Mientras otras familias celebran el fin del colegio, nosotros estábamos desesperados, sin saber qué iba a hacer Julia el año siguiente”, relató el médico.

Con esa inquietud como impulso, Polack decidió actuar: diseñó un espacio laboral concreto, pensado para que sus protagonistas tengan roles reales, sueldos, responsabilidades y un entorno que los valore por su capacidad, no por su diagnóstico.

“No quería que su vida se redujera a mirar televisión o sentarse en una plaza. Busqué una salida concreta, real. Así nació Alamesa”, afirmó.

Hoy, el restaurante funciona como un modelo profesional, sostenible y replicable. Los 40 jóvenes neurodivergentes que integran el equipo fueron capacitados durante más de dos años y realizan todas las tareas del local. “Ellos hacen todo: te reciben en la puerta, te acompañan a la mesa, toman pedidos, cocinan, emplatan, sirven, cobran y asisten a quien lo necesite. Eso es lo que estamos haciendo hace un año”, resumió Polack con orgullo.

La historia fue registrada en un documental dirigido por Juan José Campanella, estrenado el Día Internacional de las Personas con Discapacidad. La pieza muestra el proceso completo: desde los primeros reclutamientos hasta la inauguración, y el clima único que se genera en el restaurante.

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En Mendoza, Alamesa será presentado como caso emblemático de triple impacto. Polack, que durante la pandemia se convirtió en símbolo de la ciencia argentina, vuelve a escena con un mensaje igual de poderoso: la inclusión necesita estructuras sostenibles, y voluntad para construirlas.

A continuación, la entrevista completa de Polack en LVDiez.