En medio de un escenario económico complejo, donde el poder adquisitivo condiciona cada compra, los mendocinos comenzaron a mirar con más atención las opciones alternativas para vestirse. Las ferias de moda circular, los espacios de reventa y las ventas comunitarias se posicionan como una respuesta concreta frente a los precios de la ropa nueva y la necesidad de cuidar el bolsillo.

Uno de los casos es el de Andorra La Vieja, en el centro de Mendoza, una feria de moda circular que nació hace casi ocho años como un emprendimiento personal y hoy se consolidó como un espacio de intercambio y consumo colaborativo en la provincia.

“Empezó como algo momentáneo en el garage de mi casa. Hice dos meses de feria y como me fue bien, al tercer mes pude adquirir el primer local”, contó Carla, responsable del espacio, quien decidió iniciar el proyecto tras quedarse sin trabajo y apostar por la compra y reventa de prendas usadas.

Precios bajos y consumo más consciente

Según relató, el principal atractivo del espacio son los precios accesibles y la posibilidad de encontrar prendas únicas: “Tenemos ropa desde 500 pesos y la idea es que todo el mundo pueda acceder por lo menos a algo”, explicó.

La feria funciona con un sistema de compra directa a personas particulares, quienes llevan las prendas que ya no usan para que sean evaluadas, tasadas y puestas a la venta. De esa manera, además de fomentar el reciclaje textil, se genera una dinámica económica comunitaria.

“No trabajo comprando fardos ni importando ropa. Toda la mercadería se la compro a miembros de la comunidad”, señaló. Y agregó que muchas personas utilizan estos espacios tanto para renovar su ropa sin gastar de más como para obtener un ingreso extra.

Andorra La Vieja

En cuanto a las tendencias de consumo, Carla destacó que si bien existe interés por prendas de marca, la mayoría de los clientes prioriza el gusto personal y el precio por sobre las etiquetas. También aseguró que cada convocatoria o promoción especial suele convocar a gran cantidad de público, con filas y el local lleno.

Más alternativas frente al aumento de precios

Desde la feria sostienen que el crecimiento de estos espacios responde a múltiples factores, entre ellos la necesidad económica y la búsqueda de opciones más sustentables: “Es una opción súper económica y también permite encontrar cosas únicas, no necesariamente lo que está de moda”, explicó la emprendedora.

Además, remarcó que el objetivo no es competir con la industria textil tradicional, sino ofrecer otra forma de consumo: “No me parece competencia desleal porque trabajo con la comunidad y con ropa que ya existe”, afirmó.

Outlets e importados: el fenómeno del “debajo del puente”

A las ferias de moda circular también se suman otros formatos de venta alternativa que ganan visibilidad en Mendoza, como los outlets callejeros de ropa importada. Uno de los casos más virales es el showroom conocido como“Debajo del puente” (NyN), ubicado en calle Pedro Minuzzi y lateral de la Costanera, a metros del Club Andes Talleres. En esa frontera entre Godoy Cruz y Guaymallén se ofrece ropa deportiva y urbana importada de Estados Unidos a precios accesibles.

El espacio funciona de martes a sábado y se caracteriza por su dinámica callejera y el constante movimiento de compradores en busca de ofertas. Desde el outlet explicaron a El Sol que, si bien estos formatos existen desde hace tiempo, hoy se percibe una mayor búsqueda de precio y calidad por parte de los consumidores: “Siempre hubo ferias y espacios de venta alternativa, pero actualmente la gente prioriza mucho más encontrar buenos precios sin resignar calidad”, señalaron.

Nahuel Ponce, creador de NyN

En cuanto al abastecimiento, indicaron que trabajan con proveedores locales y la compra de fardos de ropa importada, con el objetivo de ofrecer prendas de mejor categoría dentro del segmento. Además, remarcaron que el crecimiento de feriantes y vendedores independientes está vinculado a la situación laboral actual: “Hay más personas que se vuelcan a vender por cuenta propia ante la falta de trabajo y las ganas de salir adelante”, explicaron.

Sobre las decisiones de compra, sostuvieron que el precio continúa siendo uno de los factores principales para los clientes, aunque cada consumidor mantiene su propio criterio al momento de elegir dónde vestirse.

Pedro Minuzzi y lateral de Avenida Costanera, en Godoy Cruz

Primero Chile, ahora China

En paralelo, el sector textil atraviesa un escenario complejo marcado por la caída del consumo, el aumento de costos de producción y el encarecimiento de insumos y mano de obra, factores que repercuten directamente en el precio final de la ropa nueva.

En ese contexto, Cristian, quien tiene un taller de confección en Rodeo de la Cruz, explicó a El Sol: “Hoy los costos principales pasan por la mano de obra especializada, los insumos básicos y los tiempos de producción. Todo eso impacta directamente en el valor final de cada prenda y en la competitividad frente a productos importados”.

Los precios de la indumentaria vienen desacelerándose en Mendoza, a la par del ritmo inflacionario. En diciembre de 2025, el acumulado anual en el aumento de los precios para la ropa fue del 14,5%, según la Dirección de Estadísticas e Investigaciones Económicas de Mendoza (DEIE).

Un año antes –diciembre 2024-, el acumulado en ese año superaba las tres cifras: 102% de inflación anual en el rubro textil. Y en diciembre de 2023, llegaba al 160%. Dicho de otro modo: en dos años los precios disminuyeron un 146%.

Dentro de ese contexto, el crecimiento de la moda circular y los espacios de venta alternativa aparece como una de las respuestas del mercado ante la pérdida de poder adquisitivo y el cambio en los hábitos de consumo, con compradores que priorizan el precio, la reutilización y las promociones permanentes.

En ese marco, desde el sector industrial vienen advirtiendo que la apertura de importaciones, la competencia de productos más baratos del exterior y la retracción del consumo interno profundizan las dificultades para las fábricas nacionales y obligan a replantear estrategias comerciales en un mercado cada vez más competitivo.