La situación de las 5.000 hectáreas de la Estancia Yaucha que podrían ser puestas en venta por el Gobierno nacional, moviliza al departamento de San Carlos en la búsqueda de garantizar la presencia de los puesteros que se encuentran dentro de este terreno. Entre las opciones barajadas entra en consideración la compra del área, ya sea de forma total desde este municipio o en acuerdo con un privado.

Este martes, el intendente de San Carlos, Alejandro Morillas, mantuvo una reunión con el ministro de Defensa de la Nación, Luis Petri, para conocer el estado actual de las tratativas para la posible venta de esta estancia, y para dar a conocer la postura del municipio de salvaguardar a los puesteros que habitan la zona “amenazada“, que son considerados “puestos históricos” para los locales.

Luego de aterrizar en Mendoza, el jefe comunal describió a El Sol que el objetivo principal del encuentro fue “ver si podemos lograr que (los prestadores) no sean desalojados“, sea cual sea la decisión final del Estado argentino.

Según relató Morillas, Petri se comprometió a buscar una solución en conjunto“, aunque la postura de una posible venta, dictada desde el Gobierno de Javier Milei, seguiría siendo el destino más posible.

Ante esto, el intendente anunció que, si este es el escenario de estas 5.000 hectáreas, el Gobierno de San Carlos se presentará como posible comprador.

Sin embargo, desde el municipio saben de la existencia de varios empresarios interesados en hacerse con este extenso terreno.

Por este motivo, aunque no hubo propuestas concretas, el jefe comunal reconoció acercamientos y diálogos con algunos de los privados interesados.

“Son tierras muy codiciadas, hectáreas altamente productivas”, detalló Morillas.

El plan “ideal” del municipio

En caso de conseguir la compra de estos terrenos, la propuesta “ideal” del Gobierno de San Carlos, es destinar el área al turismo. En este se mantendría a los puesteros como parte del atractivo histórico del departamento e incluiría la continuidad de las actividades históricas realizadas por el Ejército Argentino en la estancia.

Este escenario permitiría a los afectados seguir con la realización de actividades agrícolas, ganaderas y turísticas bajo un esquema de concesiones concursales, siempre que estas cumplan con estándares de sostenibilidad ambiental.

El último contacto entre el municipio y los puesteros fue hace menos de un mes. Allí Morillas definió que vio a estos “muy angustiados”, ya que ven su estilo de vida y hogar fuertemente amenazados. Prueba de esto es que los mismos ya cuentan con “el desalojo en la mano”, describió el intendente.

El siguiente paso a tomar será presentarse en la audiencia del Juzgado Federal del próximo 12 de febrero. En esta, el jefe comunal aseguró que buscarán dar con una solución consensuada entre las partes.