La Liga Mendocina de Fútbol vuelve a estar envuelta en un escándalo. Una de sus autoridades descubrió un supuesto fraude en los exámenes médicos de los jugadores federados a través de la empresa contratada para tal fin. La situación atravesaría a varias categorías y a aproximadamente unos 7 mil futbolistas mendocinos.
La irregularidad fue puesta al descubierto por Giuliana Díaz, presidenta de la Liga Femenina de Fútbol. Y el hallazgo, según se pudo saber, fue de casualidad. Durante una reunión del Consejo Directivo que se realizó el 3 de junio en la sede la Liga, el gerente general adelantó que se tenían que realizar los estudios médicos para los jugadores.
Esos exámenes se realizan cada seis meses y son de carácter obligatorio para poder jugar en los torneos que están bajo el paraguas de la Liga, que es conducida por Omar Sperdutti -reconocido directivo de Deportivo Maipú-. Tienen un costo de 40 mil pesos.
Las sospechas
En esa reunión, además, se informó que serían realizados por la empresa STTM, junto con los nuevos precios que tendrán la nueva tanda de aptos médicos. Dentro de esto, también se mencionó a dos médicas que estarían a cargo. Una de ellas era Marisa Torre, cardióloga.
La situación llamó la atención de Díaz -que también es diputada provincial por la UCR y de Maipú-, porque el nombre no era desconocido: se trata de una tía muy cercana, que no le había contado que había empezado a trabajar para la entidad deportiva. Y las sospechas comenzaron a crecer cuando corroboró que Torre le dijo que no tenía ningún tipo de vínculo laboral con la Liga.
Estos exámenes han estado a cargo STTM, una empresa tercerizada por la LMF. En rigor, la sospecha es que pertenece al Sindicato de Trabajadores Municipales de Maipú.
Las primeras pruebas que aportaron a la Justicia fueron archivos que estaban en un Google Drive que contenía información sobre jugadores de los clubes en 58 planillas. En esas planillas correspondían al apto médico de los deportistas federados. En cada lista, aparecía la firma y el sello de Torre. También en aquellos donde se colocaba que no estaban aptos para la práctica, pero requerían de estudios complementarios. En esos casos, también figuraban la firma y el sello apócrifo.
Ahora bien, ¿cómo se percataron de que se trataba de una supuesta falsificación? La constatación del sello: el original presentaba la firma “Marisa J. Torre”, mientras el fraudulento indicaba “Marisa L. Torre”. A simple vista, pasaba de largo, sobre todo, porque el número de la matrícula era el correcto en ambos: 5815.
La suposición es que el o los autores del fraude habrían sacado una fotografía al sello para contar con una impresión propia.
Si bien Torre aseguró que no trabaja ni para la Liga y tampoco tiene vínculo con STTM, hay un ámbito que sí comparten: la Municipalidad de Maipú. La médica tiene un contrato con la comuna.
Por ahora, las interrogantes apuntan a que el supuesto fraude se extendería al menos desde 2022. Y que atraviesa a jugadores de distintas categorías en los torneos que están a cargo de la LMF.
Cinco allanamientos
La irregularidad activó una denuncia penal por parte de la profesional afectada en la Unidad Fiscal de Delitos No Especializados, que está siendo instruida por Juan Manuel Sánchez.
Durante la jornada, Sánchez activó las primeras medidas probatarias, y ordenó cinco allanamientos, dos de los cuales fueron en las oficinas de Garbiladi 83, donde se ubica la LMF, como en el Sindicato de los Municipales de Maipú.
Los otros tres fueron en domicilios de personas que mantendrían un vínculo con STTM.
La investigación apunta a determinar, en principio, si STTM está habilitada para hacer controles médicos. Y, por otro lado, qué se hizo con el dinero del costo de los estudios que se hicieron a unos 7 mil jugadores federados.
