En una semana que resultó sofocante por las altas temperaturas, la presión de los vecinos en distintos distritos del Gran Mendoza llegó a los escritorios de las municipalidades por los cortes de agua. Así los intendentes adoptaron dos posiciones: la prágmática, en la que acudieron con camiones cisterna a las urgencias en los barrios donde la presión era baja o directamente no había agua; y la vía de los reclamos al Gobierno provincial. Incluso, en algunos casos con reclamos al funcionamiento de Aysam en la misma semana en la que se conoció el aumento del 45% para este servicio. 

En general, en las municipalidades tienen detectadas las zonas donde, en cada verano, hay problemas de abastecimiento de agua. Pero hay una franja que es común para varios municipios, que es el oeste del área metropolitana. Allí la falta de servicio se siente por igual en barrios de clase media y urbano marginal, en nuevos desarrollos inmobiliarios que no estaban pensados para la red, así como en tradicionales caseríos por el incremento en la demanda por, ejemplo, para llenar piletas.

Parece irreal que, en Mendoza, en 2022 todavía llevemos agua en camiones“, reconocieron en una municipalidad.

Zonas críticas

Con los cortes, que duraron días en plena ola de calor, las primeras manifestaciones de vecinos se evidenciaron en El Challao, Las Heras. En Luján de Cuyo tienen identificado dos lugares con problemas de abastecimiento: uno es Ugarteche -en la foto inferior-, donde también hubo reclamos en la calle, el otro es Chacras de Coria, donde la demanda ha crecido en los últimos años, pero también en toda la zona de Vertientes del Pedemonte.

En Capital, los problemas los tuvieron en distintos barrios del conglomerado de La Favorita. En Godoy Cruz, recibieron reclamos del Foecyt SUPE, CEC y La Esperanza II. También en Guaymallén detectaron en Capilla del Rosario, Buena Nueva, El Bermejo y Pedro Molina

Los reclamos

Formalmente, sólo dos intendentes del oficialismo reaccionaron con reclamos al Gobierno provincial, ya que éste tiene el poder concendente a través de Aysam. Daniel Orozco apuntó a Natalio Mema, entre otros reclamos, con la necesidad de avanzar con el acueducto para alimentar la zona de El Challao, gestión que está en el Enhosa

Ver también El reclamo del intendente de Las Heras al Gobierno por la falta de agua

El otro que sorprendió fue Ulpiano Suarez, en Capital, que reclamó ante Aysam pero también al Ente Provincial de Agua y Saneamiento (EPAS) manifestando la disconformidad ante la situación. A su vez, solicitó los correspondientes descuentos para los vecinos de La Favorita en la próxima facturación por la falta de prestación del servicio.

Por otro lado, Suarez también exigió que los esfuerzos sean redoblados en esta época del año de altas temperaturas, ampliando la franja horaria de atención en la planta potabilizadora Alto Godoy para la provisión de agua a los camiones y, en caso de ser necesario, hasta la provisión de los mismos por cortes del suministro.

También fue curiosa la respuesta que dieron en la cartera de Servicios Públicos tras el reclamo de Orozco, donde dieron a entender que hay intendentes más laboriosos que otros, sin dar nombres, claro. “Colaboran con camiones con agua y con atención a los vecinos, hay algunos que patean la pelota, pero son los menos. Esta crisis la estamos atendiendo, en la mayoría de los casos, entre todos”. 

Pero así como el alcalde evitó ir al choque con Mema, otro intendente del Gran Mendoza recalcó dónde se centran las críticas: “El que tiene que poner la cara es (Alejandro) Gallego, Mema ya más de lo que está haciendo no podés pedirle, ahí es donde está el tema“.

La asistencia hídrica

En Capital, señalaron que desde el domingo estuvieron llevando agua en camiones a vecinos del barrio Andino, que llevaban ya 10 días sin servicio. “La municipalidad no sólo hace el reparto de agua en este momento, lo hace permanentemente. En estas épocas del año reforzarmos el trabajo de llevar agua por las altas temperaturas y, segundo, porque hay barrios que se quedan sin agua por largos periodos de tiempo”, explicó Juan Manuel Filice, secretario de Desarrollo Urbano.

Estamos llevando en promedio unos 2600m3 de agua por mes y abastecemos en promedio a unas 260 familias“, indicó Filice. El oeste capitalino es la zona más crítica. “Hay zonas que tienen problemas, pero de obras, donde hay baja presión o que en ciertas horas no tienen servicio”, señaló el funcionario.

En Guaymallén, por el contrario, donde han tenido que reasfaltar calles han aprovechado para hacer ingeniería profunda junto con Aysam para renovar la red. Ahí los cuestionamientos hacia la empresa de aguas no trascienden, de hecho, señalaron: “Este año, afortunadamente, los faltantes se han producido en enero. Otros años comenzaban con los primeros calores -fines de octubre y noviembre-. Esto es producto de haber revertido la curva de desinversión, tanto por parte de Aysam como del municipio, realizando nuevos colectores o reemplazando antiguos y ya obsoletos”. 

En la comuna que dirige Marcelino Iglesias indicaron que el otro inconveniente que tienen en algunas de las zonas críticas -detalladas más arriba- es que son redes finales que pasan inicialmente por otros departamentos como Luján y Maipú. En esos departamentos el crecimiento de la demanda resta caudal a lo que llega a Guaymallén, explicaron. Por esto, han presupuestado para 2022 una perforación que costará de $40 millones con fondos municipales. “La idea es realizar una todos los años. También estamos coordinando con Aysam la realización de otras perforaciones para los lugares más críticos”, recalcaron. 

En Luján de Cuyo, al igual que en otros municipios consultados, señalaron que “si bien no es una competencia municipal estamos colaborando. Les señalamos dónde ha tenido inconvenientes Aysam”. De igual manera, también evitaron ir al choque con Servcios Públicos: “Rescatamos la gestión de Mema y estamos colaborando“.

En la comuna a cargo de Sebastián Bragagnolo apuntaron que sólo en la zona de Vertientes del Pedemonte, el barrio ubicado desde el Desert Pub hacia el oeste -una de las de mayor crecimiento sin ordenamiento territorial- se hizo una licitación para llevar agua por $5 millones mensuales para toda la temporada de verano.

Para dar cuenta de la magnitud del crecimiento de esa área, sólo la calle principal, La Unión, tiene 14 kilómetros de largo. Ahí Luján destina 4 millones de litros por semana para unas 1.500 viviendas. Muchos vecinos han hecho perforaciones, pero sólo tienen autorización para uso recreativo, aunque finalmente la usan para consumo humano. En un mes, la municipalidad recauda alrededor de $300 mil por mes en términos de tasas municipales, pero indicaron que todavía hay vecinos inscriptos en Las Heras, ya que era una zona en litigio con esa comuna. “Es una zona de mucha clandestinidad“, describieron.

En Godoy Cruz, dieron cuenta que “en general, tenemos problemas habitualmente en la zona oeste, es la que primero se afecta ante cualquier problema y con el uso irresponsable del suministro no por esos vecinos precisamente“, agregó Florencia Santoni, secretaria de Desarrollo Humano, el área a cargo de la asistencia hídrica.

En la municipalidad a cargo de Tadeo García Zalazar también descartaron un reclamo a Mema. “Tenemos un contacto fluido con ellos, pero no hemos hecho un reclamo público como Orozco, siempre manifestamos la inquietud de los vecinos, somos intermediarios de mejorar el servicio y solucionar el problema”, sostuvo Santoni.

Este auxilio no sólo es en temporada de verano, donde el déficit se siente en mayor medida, sino también durante el año. Por caso, a vecinos que viven en el Dique Maure Alto, “se paga por viaje a proveedores municipales, más los dos camiones propios”. La tercerización del servicio llega aproximadamente a los $100 mil “en un enero atípico”.

La comuna suplementa la prestación de Aysam con camiones que llenan los tanques de las viviendas y “en el caso de que no podamos llegar por la altura, porque tienen los tanques muy altos, se da una ayuda llenando baldes o hacemos trasvase a los camiones de Aysam”. Pero también señalaron que los problemas con la crisis del agua no tiene que ver sólo con una red saturada por la demanda ni la falta misma del recurso por el cambio climático. “Se han arrojado piedras en estaciones de bombeo y se ha dañado la estacion de bombeo”, apuntaron.

Ahora, estudian alternativas para paliar el problema, como la perforación de pozos, la implementación de biogestores para que se reutilice el agua para riego y, por último, se han entregado filtros purificadores.