La Legislatura de Mendoza sancionó este martes la ley que autoriza al Poder Ejecutivo provincial a tomar dos créditos internacionales —del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la Corporación Andina de Fomento (CAF)— por un total de USD 160 millones. El proyecto, aprobado con 33 votos a favor y 3 en contra, destinará USD 85 millones a la modernización del sistema de salud y USD 75 millones a la educación, con énfasis en infraestructura, digitalización y acceso equitativo en toda la provincia.
Los préstamos, calificados como “muy beneficiosos” por el oficialismo, tendrán cinco años de gracia, 20 años para su devolución y “una tasa de interés baja en comparación con el mercado“. En el área educativa, se fortalecerán las Aulas Digitales Móviles, la conectividad en escuelas, la capacitación docente y la actualización de contenidos bajo el programa EDUTEC.
En salud, se prevé la digitalización de historias clínicas, la interoperabilidad de sistemas, la renovación de la infraestructura tecnológica y el fortalecimiento de servicios como telesalud, laboratorios, imágenes y prescripción electrónica.
La senadora Natacha Eisenchlas (UCR) celebró en diálogo con El Sol la aprobación como “un día muy importante” y destacó la visión del gobernador Alfredo Cornejo: “Lo más importante es que optó por utilizar este financiamiento para dos áreas fundamentales como educación y salud. La inversión permitirá una mejora histórica en programas que ya se han venido trabajando, especialmente en la digitalización y el acceso equitativo”.
Por su parte, la senadora Flavia Manoni (La Unión Mendocina) valoró el destino del financiamiento como una apuesta concreta por dos áreas que considera “abandonadas” a nivel nacional: “Nunca en más de 20 años como docente universitaria vi lo que está pasando hoy con el sistema educativo. Es mentira que vamos a tener mejor educación sin inversión. Si el recurso es para el desarrollo de capacidades, nunca nos vamos a oponer”.
Manoni hizo hincapié en que la inversión debe traducirse en cambios concretos en el sistema educativo: “No alcanza con hablar de habilidades, hay que desarrollar capacidades cognitivas, comprensión lectora y pensamiento crítico. Y hay que mejorar la infraestructura, porque si un alumno pasa frío o no puede llegar a la escuela, la calidad educativa se resiente“.
También vinculó el impacto educativo con la salud pública: “Si una madre embarazada está en situación de calle o con consumos problemáticos, eso va a influir en el bebé. Salud y educación están interrelacionadas, y cualquier inversión debe contemplar esa realidad”. Sobre la implementación, subrayó la necesidad de un enfoque federal: “Queremos que un chico en Uspallata tenga las mismas condiciones que uno en Capital. No podemos seguir disfrazando desigualdad con inclusión”.
En contraste, el senador Dugar Chappel (Partido Verde) defendió su voto negativo argumentando que la provincia ya dispone de USD 1.023 millones que, según él, “se están desvalorizando”. Señaló que parte de esos fondos se destinarán al mantenimiento de rutas nacionales, gasto que —remarcó— ya pagan los mendocinos mediante el impuesto al combustible. “Nos vamos a endeudar en un momento donde el dólar está barato y lo vamos a terminar pagando caro las futuras generaciones. Es una locura”, completó.
