Imagen ilustrativa.

Un hombre de 36 años terminó tras las rejas en la madrugada de este domingo tras protagonizar una noche de extrema imprudencia al volante. El conductor fue interceptado en Capital manejando una camioneta Volkswagen Amarok con un nivel de intoxicación alcohólica pocas veces visto en los controles de rutina: 2,49 gramos de alcohol por litro de sangre, lo que representa casi cinco veces el límite máximo permitido por ley (0,5 g/l).

El operativo se inició cerca de las 2:30, luego de que ingresaran varios llamados al 911 alertando sobre una camioneta que realizaba peligrosos zigzagueos por el Acceso Sur, a la altura de Luján de Cuyo.

Con el apoyo de las cámaras de videovigilancia del Centro Estratégico de Operaciones (CEO), personal de la Comisaría 4° logró seguir el recorrido del rodado y lo interceptó finalmente en la esquina de Videla Correa y 9 de Julio, en Ciudad. Al notar el estado del conductor, los efectivos le realizaron el test que confirmó el elevado dosaje, procediendo a su inmediata detención.

Debido a que la cifra arrojada superó con creces el umbral de 1 gramo de alcohol en sangre, la situación del automovilista escaló de inmediato al ámbito contravencional. El conductor quedó detenido a disposición del Juzgado de jurisdicción y su vehículo fue secuestrado.

Al pasar al plano judicial, las sanciones vigentes en Mendoza estipulan para estos casos severas penas que van más allá del secuestro del auto. Mientras que las multas administrativas para quienes dan menos de un gramo llegan hoy hasta los $3.000.000 (con la Unidad Fiscal fijada en $500), al haber registrado 2,49 g/l el detenido arriesga penalizaciones económicas mucho más severas, la inhabilitación de la licencia y una pena de arresto.