El 2023 se caracterizó por ser un año electoral a nivel nacional como provincial. Si bien los principales reclamos de la sociedad se centran en mejorar la economía, la seguridad o educación, entre otros, hay una exigencia social que se hizo sentir durante toda la campaña. Se trata de la necesidad de una renovación generacional en la dirigencia política bajo el motivo de que “siempre están los mismos”.
Llamativamente, en las elecciones provinciales del pasado domingo, sucedieron hechos que van en contra de este clamor social. Los casos de Mario Abed en Junín, Ricardo Mansur en Rivadavia y Celso Jaque en Malargüe son, sin dudas, una muestra de que el electorado prioriza la experiencia sobre la juventud.
Los flamantes intendentes ya son viejos conocidos en sus departamentos gracias a sus largas gestiones como jefes comunales. Abed vuelve a Junín tras investir durante cuatro años como vicegobernador de la provincia. Por su parte, Mansur y Jaque vuelven al poder municipal tras derrotar al oficialismo local, en este caso, a Cambia Mendoza.
En diálogo con El Sol, tanto Abed como Mansur señalaron que sus vecinos fueron a lo seguro y que valoraron lo que fueron sus gestiones como intendentes. En cambio, Jaque relacionó su victoria con la crisis de cuadros políticos que sufre el peronismo en toda la provincia.
El regreso del vice
Sin dudas que Mario Abed es profeta de su tierra. “El Mario” ganó cómodamente las elecciones en Junín y tendrá su sexto mandato, no consecutivo, como intendente del departamento del Este. El actual Vicegobernador obtuvo el 58.70% de los votos, sacándole 40% de diferencias a Natalia José, de La Unión Mendocina.
Abed fue jefe comunal de Junín de manera ininterrumpida de 2003 a 2019. Ya no tenía chances de una nueva reelección, acotado por la Constitución provincial. Ese año decidió aceptar el pedido de Rodolfo Suarez para que sea su compañero de fórmula y la intendencia lo reemplazo su socio político, Héctor Ruiz.

Para el histórico dirigente radical, su vuelta al municipio se debe a que el vecino lo conoce y valoró lo que fueron sus gestiones municipales. Además, confesó que nunca se fue de Junín, aun siendo presidente del Senado.
“Mi campaña se basó en estar más cerca del vecino. Siempre me caractericé por eso durante mi gestión. Después, desde que asumí como vicegobernador, siempre viví acá, no me instalé en Ciudad. Entonces siempre estuve en contacto con la gente. El vecino de Junín me ha dado un semejante voto de confianza”, sostuvo Abed.
A su vez, el electo jefe comunal relacionó los casos de Mansur y Jaque con la elección de Alfredo Cornejo.
“Lo que sucedió conmigo, Jaque o Mansur lo comparaba con la elección de Alfredo Cornejo. Es que los mendocinos apostaron a lo que ya conocían y le dieron la confianza al Alfredo y estoy contento porque los ciudadanos apostaron bien con su voto”, sintetizó Abed.
El cuarto mandato de Mansur
Por apenas 196 votos de diferencia, Ricardo Mansur volverá a ser el intendente de Rivadavia y tendrá su cuarto mandato en el municipio del Este. El candidato de Sembrar obtuvo el 33.62%, mientras que el candidato oficialista de Cambia Mendoza, Mauricio Di Cesare, sacó el 33.04% de los comicios.

El dirigente de origen radical, pero alejado de la UCR provincial desde hace varios años, estuvo al frente de la intendencia entre 1999 a 2007 y durante el 2011 al 2015. Mansur, de 72 años, confesó a El Sol que la clave de su campaña fue escuchar realmente al vecino y que le acercaron propuestas concretas.
“Hicimos una campaña muy positiva, no nos metimos en las injurias y mentiras del resto. La gente quiere que trabajemos para solucionar sus problemas y no que nos dediquemos al puterío”, comentó Mansur.
El ex legislador provincial observó que la ciudadanía no tenía mucha alternativa electoral en las boletas y que ante esa incertidumbre prefirió ir a lo seguro. A su vez, es consciente que una vez que asuma a la intendencia deberá rendir constantemente frente a la comunidad.
“Estamos rindiendo un examen. Si bien yo soy un viejo, atrás mío hay un equipo de jóvenes que me acompañarán. Ellos fueron los mentores de la gran parte de las propuestas. La gente valorizó un cambio pero confiando en el trabajo que he hecho en el pasado”, graficó Mansur.
Pasaron 20 años y vuelve Jaque
Tras dos gestiones radicales consecutivas, el peronismo recuperó la intendencia de Malargüe con Celso Jaque a la cabeza. El exgobernador de Mendoza durante 2007 a 2011, fue jefe comunal del departamento sureño en durante 1995 hasta el 2003.
Con el 46%, Jaque se impuso al actual intendente malargüino, Juan Manuel Ojeda de Cambia Mendoza, que sacó el 27.88%. “Me siento muy bien y con muchas ganas de ponernos a trabajar firmemente en este desafío que los ciudadanos de Malargüe me han otorgado”, manifestó el dirigente peronista.

En diálogo con LVDiez, el ex embajador de Argentina en Colombia durante el segundo mandato de Cristina Kirchner, remarcó que tiene una gran responsabilidad tanto personal como de dirigente político de convencer a la juventud para que se involucre en política.
“Hay que trabajar mucho junto a ellos para que se animen a involucrarse en el manejo de la cosa pública. Por eso la responsabilidad de hacer que los jóvenes se involucren va a ser una responsabilidad que tendré, es parte de lo negativo que le ha pasado a la política malargüina”, aseguró el ex gobernador.
A su vez, lo relacionó con la crisis que atraviesa el peronismo a nivel nacional como provincial de la falta de cuadros políticos.
“Creo que hoy se abre la oportunidad de reconstruir nuestro partido, donde el peronismo vuelva a cumplir una de las funciones que cumplen todos los partidos, que es la formación de nuevos cuadros y la potenciación de nuevos líderes y recuperar el hambre de gloria en todos nuestros militantes”, finalizó Jaque.
