Después de la convocatoria realizada por Twitter, el PRO avanzó este miércoles con los trámites formales para llamar a la asamblea partidaria que se realizará a fin de mes, donde se votará la estrategia frentista en los siete departamentos que desdoblarán las elecciones. Según el calendario electoral, el 1 de marzo es la fecha límite para presentar las alianzas.
La intención es que este órgano partidario se reúna el 27 o el 28 de febrero.
Mientras tanto, la relación con el radicalismo sigue en su máxima tensión con duros cruces y acusaciones.
El anuncio de la convocatoria lo hizo el presidente del partido, Álvaro Martínez. Básicamente, la intención del partido, que integra el diputado nacional Omar de Marchi, es dar “vía libre” para que los que quieran integrar el frente Cambia Mendoza en las elecciones municipales puedan hacerlo. En tanto, el PRO mantendrá en suspenso al menos hasta abril su decisión respecto de la continuidad o salida del frente para los comicios provinciales.
La asamblea es el órgano partidario más grande que tiene el PRO y está integrada por unas 150 personas, donde la gran mayoría pertenece al demarchismo, por lo que de ese lado descuentan que triunfará su postura. Una vez que se elija el presidente de la asamblea, se vota si suscriben o no al frente Cambia Mendoza.
En este caso, la libertad de acción significa que el PRO puede presentar un candidato para competir en las primarias contra los radicales o acompañar al candidato de la UCR, pero dentro de la coalición. Una vez realizada la votación en asamblea, los presidentes del partido a nivel departamental definirán los detalles.
Pelea puertas adentro
Todas estas diferencias con el radicalismo que viene marcando De Marchi, que aspira a ser gobernador, especialmente con su contrincante Alfredo Cornejo, han profundizado la grieta dentro del PRO y hay quienes piden que en la asamblea se firme también la continuidad de la alianza para las elecciones provinciales.
La concejala de Ciudad, Sol Salinas, reclamó que lo que se firme en la asamblea “sea vinculante” para el resto del calendario electoral.
“Hay que tener lógica y coherencia. Es una falta de respeto lo que están haciendo. Entendemos que hay que ganarle al kirchnerismo, mientras que hay algunos que sólo quieren su carrera política”, manifestó la concejala.
Sin embargo, De Marchi insiste en que la fecha tope fijada por ley es el 12 de abril, por lo que no tiene pensado revelar qué ocurrirá con Cambia Mendoza para los comicios provinciales.
Del lado del radicalismo aseguran que a esta altura no lo quieren al lujanino dentro de la coalición. Aseguran que “no mide” y que son pocos los puntos que podría sacarle al espacio
Por su parte, uno de los cornejistas que se metió en las definiciones internas de los amarillos fue el subsecretario de seguridad, Néstor Majul.
“La verdad es que no entendemos cuál es la motivación que persigue el PRO y De Marchi como para ir por fuera y no discutir las diferencias dentro del frente. No hay una razón más que para perjudicar al frente”, explicó el funcionario.
Al igual que los disidentes del PRO, Majul pidió poder dar “previsiblidad” por lo que insisten en que, si en los municipios el frente va unido, se firme el acuerdo provincial también.
A los radicales no les cierra que se negocie una alianza municipal con lugares para el PRO y que después se rompa la coalición en las elecciones provinciales. “Es muy atado de los pelos”, señalan.
Por su parte, De Marchi sigue contraatacando: “Ha sido un error meter a la provincia de Mendoza a discutir cosas de la política. Ha sido inoportuno e inconveniente el lanzamiento apresurado de Alfredo (Cornejo), puso a todos a discutir política y no gestión”, manifestó el legislador nacional, además de señalar que viene sufriendo “presiones insoportables” para acelerar su definición.
