Evidentemente la realidad indica que los zoológicos en Mendoza no están pasando por su mejor momento. Ya varias agrupaciones ambientalistas quieren que directamente se cierren. Otros en cambio -no tan radicales- opinan que hay que transformarlos y darles un sentido más educativo, pedagógico y virtual. Esta es la idea de la actual gestión del zoológico de Mendoza Capital.
Pero ahora surge el problema en el sur de nuestra provincia. Más precisamente en San Rafael. El diario digital de esa ciudad ha informado el estado lamentable del zoológico que está ubicado el en parque Mariano Moreno.
Cuenta esta publicación que se creó en 1964 por don Mario Bonandi un personaje amante de la fauna quien optó, con buen criterio, donar sus animales a la comuna para que realizara el emprendimiento que siempre fue el sueño de este gran naturista: el Zoológico de San Rafael.
Pero por estos días ante las sucesivas crisis económicas llevaron a que el predio se deteriorara de tal manera que los cierres periféricos están totalmente destruídos y permite que ladrones entren al lugar y roben diversos elementos. También los desaprensivos que se roban los animales para luego comerlos.
Lo cierto es que actualmente el patrimonio faunístico que posee el zoológico es de sólo 47 animales que se pueden dividir de la siguiente manera: 3 cobayos, una nutria, un monito, una oveja somalí, 3 burros, 3 patos, 2 faisanes, 5 lechuzas vizcacheras, 3 perdices griegas, 2 águilas mora, 3 águilas doradas, un caburé, 2 lechuzas bodegueras, un puma americano, 3 aguiluchos, un carancho, 1 zorro gris, 2 cóndores, un venado colorado, 2 venados de los pantanos, 4 guanacos, 1 pavo real y 3 chanchos jabalíes y una importante cantidad de pájaros de distintas características.
Los animales se han ido muriendo o bien han caído en manos de depredadores humanos, como ocurrió con un burrito y dos ciervos, que seguramente fueron a parar al asador, aunque esto no es solamente lo que ocurre. También desapareció una moto guadañadora, con la que los obreros municipales mantenían en estado todo el predio, escasea el agua y los árboles están en peligro de secarse. También falta un cierre perimetral más seguro para que los ladrones no ingresen al predio y preocupa la falta de alumbrado, por lo que gran parte del sector de las jaulas quedan totalmente a oscuras, y los serenos tienen temor de recorrer esos lugares. Continúa detallando el relato del diario San Rafael.
En síntesis en el lugar escasea el agua, cada vez hay menos animales y para colmo nadie pareciera que quiere hacerse cargo de un lugar al cual concurren muchos turistas quienes ven con asombro el nivel de abandono casi total.
Fuente: diariosanrafael.com.ar
