El Consejo Empresario Mendocino (CEM) y la Unión Comercial e Industrial de Mendoza (UCIM) emitieron sendos comunicados para repudiar los hechos de violencia que estremecen a Jujuy.

“El Consejo Empresario Mendocino se une al reclamo expresado para abogar por el cese de violencia en la provincia de Jujuy y otras ciudades del país, y el inicio de un proceso de diálogo constructivo, respetuoso y superador de los conflictos”, expresó el CEM a través de un documento titulado “El camino debe ser el diálogo”.

En el texto, la asociación empresaria creada en 1997 destaca que el artículo 22 de la Constitución nacional establece que “el pueblo no delibera ni gobierna, sino por medio de sus representantes y autoridades creadas por esta Constitución. Toda fuerza armada o reunión de personas que se atribuya los derechos del pueblo y peticione a nombre de éste, comete delito de sedición”.

“Argentina solamente tendrá futuro si todos respetamos las instituciones, los procesos y las decisiones tomadas de acuerdo a nuestra Constitución Nacional. Esto asegurará el resguardo del bien común por sobre los intereses sectoriales o particulares, y la paz social”, concluyó el CEM.

Por su parte, la UCIM también expresó “su más claro repudio a los hechos de violencia que se han producido en la provincia de Jujuy”.

“El respeto a la democracia debe ser el principal valor a defender y el diálogo, el principal recurso a echar mano, para convivir y participar en la vida social argentina. Sobre todo, en los terribles momentos que atraviesa nuestro país desde el punto de vista económico y que llevan a las clases sociales más carenciadas a sufrir en carne propia la pobreza”, subrayó la entidad.

La UCIM agregó que “en este contexto tan caótico y de sufrimiento, aparecen también los violentos de siempre, por lo cual, los gobernantes deben estar alertas y proteger la paz social ente todo. Los hechos de barbarie observados nos entristecen y nos hacen ver un panorama muy desolador. Ciudadanos violentados por una clase política sin respuesta a los problemas más serios y políticos que toman decisiones divorciados del pueblo y que no representan a nadie, no pueden ser un escenario posible en nuestro país”.