Diego Barrera está condenado a prisión perpetua por el crimen de Diego Aliaga.

Diego Alejandro Barrera fue condenado el 24 de octubre a prisión perpetua por el secuestro extorsivo seguido de asesinato de Diego Alfredo Aliaga, ex despachante de aduanas e informante policial señalado como nexo o facilitador de la banda que, se sospecha, lideraba el destituido juez federal Walter Bento.

Este martes por la tarde, Barrera llegó nuevamente al edificio de los Tribunales federales para declarar como testigo en la megacausa que mantiene a 30 procesados en el banquillo. Y lo hizo dando un giro de 180 grados al asegurar que las declaraciones que hizo en instrucción en contra Bento fueron armadas por el fiscal general Dante Vega y un grupo de políticos peronistas, entre los que incluyó a “Carlos Ciurca (ex vicegobernador) Anabel Fernández Sagasti (senadora nacional), Leonardo Comperatore (ex ministro de Seguridad)” y quien era su abogado, Antonio Carrizo.

“En esa reunión se habló lo que yo tenía que declarar, lo que pasaba”, señaló ante el tribunal presidido por Gretel Diamante.  El objetivo de la defensa por aquellos días, amplió ante las partes, era que iba a recibir beneficios procesales si complicaba al removido magistrado.

“Me citaron el 5 de febrero del 2021, me citan acá, subo a la fiscalía. Sabía cómo eran las cosas. Me dicen vamos a hablar con el fiscal Dante Vega, aquí presente. Tuvimos una reunión. Pedía protección para mi familia. Primero mi familia y después yo. Esa declaración fue manipulada por el fiscal Dante Vega y me obligaron a declarar en contra de Walter Bento. Me obligaron, por mi familia”, dijo ante la sorpresa del Ministerio Público y las defensas.  

El condenado por el crimen de Aliaga dijo que no recibió ninguno de los beneficios que le prometieron a cambio de complicar a Bento. Y aseguró que hasta lo amenazaron con trasladarlo a la cárcel de Senillosa, en Neuquén. “La idea era reventar a Bento, como fuese. Y lo lograron, porque me destruyeron la vida”, declaró.

Barrera inició su relato, que se prolongó hasta las 18 -continuará este miércoles- afirmando que iba a decir “la verdad”. Pidió hacer un relato a la presidenta del tribunal y empezó a contar cómo fueron los primeros momentos luego de la “desaparición” de Diego Aliaga a fines de julio del 2020. Con el paso de los días se transformó en sospechoso y denunció aprietes de policías.

Todo lo que dijo este martes Barrera fue en contra de lo que había dicho cuando fue citado en febrero del 2021 como testigo en la causa Bento. Además de reiterar que sus declaraciones en instrucción fueron manipuladas por Vega y que fue obligado porque su familia podía sufrir las consecuencias, expresó que no conocía a Bento y sentenció que era “la primera vez que lo tengo a dos metros”.

Lo que había declarado Barrera en instrucción

Las frases más destacadas:

  • “Al día de hoy existe una persona que trabaja para ellos (funcionarios judiciales). Esta persona no está detenida ni buscada, es muy importante. A todos los integrantes de una banda se les dieron excarcelaciones hasta por unas hemorroides. Nunca antes visto. ¿Por qué esto? Porque Diego (Aliaga) siempre me comentaba y hacía alarde del poder que tenía. De todas estas personas la única que está presa es (Jorge, alias “Coke”) Rojas Huerta, que es de nacionalidad chilena”.
  • “Cuando entren al expediente van a ver ciertas irregularidades. Van a ver gente excarcelada y otras prófugas como el señor Zheng Cheng. ¿Por qué se fuga esta persona? Porque le piden un millón de dólares y le dicen que se quede tranquilo. Entregó el dinero y lo recibió el señor Aliaga”, detalló.

Sobre la relación entre Aliaga y Bento

  • “La relación empieza porque Diego tenía una causa federal en AFIP. Era muy grande. Le dijeron que había cierta gente que podía ayudarlo en su caso. Esto me lo dijo en el año 2014 aproximadamente. Ahí es donde empieza la amistad. Se frecuentaban cuando habían ciertos arreglos. Diego Aliaga lo visitaba al señor juez, está grabado en las cámaras y los vecinos pueden corroborar esas visitas. También iba a la casa de él de su hijo Nahuel (Bento). Cuando yo estaba con él, los llamados eran seguidos. Cuando Diego Aliaga decía ‘primo’, se arreglaba. Se hablaban por teléfono y lo grababa”.

Mecanismo que utilizaba con el juez

  • “Sólo me decía que se lo entregaba al ‘primo’. Esas entregas eran en la casa de Aliaga”.

Casos en los que intervino Aliaga

  • “Uno que fue que arregló que eran de tres o cuatro equipos de bananas, otro caso de contrabando con (Luciano) Ortego y (Jaime) Alba también lo arregló. Los abogados tenían mayor acceso y facilidades para ingresar al despacho de Bento. Otro abogado que también tenía facilidad es Martín Ríos. El de mayor confianza de Aliaga era Alba”.