Es el departamento gobernado por el radicalismo desde hace quince años y que el peronismo quiere recuperar. Por eso en la última semana se agudizó el foco sobre la gestión del intendente Alfredo Cornejo, candidato a la Gobernación, desde dos flancos: por un lado, el edil ciurquista Emilio Caram le cuestionó la falta de respuesta a una serie de informes no contestados por el jefe comunal. Por el otro, el ministro Marcelo Costa le cuestionó la realización de la Fiesta de la Cerveza en lugar de apoyar a la industria vitivinícola.
El justicialismo está abocado en una tarea de desgaste. Se trata de una contraofensiva: en la Legislatura, el cornejismo se ha posicionado como una dura oposición a cada proyecto del oficialismo en la Cámara de Diputados, donde tiene mayoría de diputados en el bloque radical. Basta con recordar cómo se opuso al endeudamiento en el 2014 y cómo recientemente le bajó el pulgar al proyecto minero Hierro Indio.
sin diálogo con la oposición. En Godoy Cruz, el peronismo conforma un frente con varios rostros. En el Concejo Deliberante, Caram señaló que el radicalismo directamente le archiva los proyectos a la oposición. Entre ellos, uno que propiciaba la creación de una comisión de seguridad ciudadana. Caram es un alfil de Carlos Ciurca y antes de asumir como concejal estuvo a cargo de
la Subsecretaría de Relaciones con la Comunidad.
Se trató de una respuesta a una crítica vertida por el propio Cornejo –“Al Partido Justicialista (PJ) no le gusta que lo controlen”, dijo a El Sol– y en la que el edil justicialista acusa al intendente de “poco dialoguista”, incluso con los vecinos. “El nivel de soberbia que tiene es tan grande que se ha desentendido de su rol de intendente”, aseguró Caram.
La polémica de la cerveza
El otro frente lo sostiene Marcelo Costa. El sábado, el ministro de Agroindustria encabezó la Expovino y desde ese lugar lanzó una crítica a Cornejo que ya tenía dos noches repletas en el Espacio Verde con la Fiesta de la Cerveza.
“Esta noche con más de 120 bodegueros de Mendoza hacemos una degustación desde las 19 en la Enoteca. Otros apoyan el consumo de cervezas”, aseguró a través de su perfil de Twitter. El funcionario de Francisco Pérez, incluso, llegó a considerar –de manera general– que la cerveza es “un producto extranjero” que “le quita mercado” al consumo de vino, al que tomó como un “producto mendocino”.
Sin pensarlo, tal vez, Costa compró una polémica que fue más allá de Cornejo y hasta recibió la respuesta de un productor mendocino de cerveza. “Los cerveceros artesanales que participan son en 80 por ciento de Mendoza y lo hacemos con mucho sacrificio, sin aportes de dinero”, retrucó el empresario Eduardo Maccari.
No es el primer cruce entre Costa y Cornejo. Ambos ya habían participado en un debate organizado por la Escuela de Negocios en la que el ministro había defendido la posibilidad de volver a contar con un banco provincial, mientras, el intendente había desestimado por completo el proyecto oficial.
Un dolor de cabeza más
Hay un tercer frente que también acecha a Cornejo y le ha causado más de un dolor de cabeza en estos últimos tres años. Se trata de La Cámpora.
La agrupación kirchnerista mantiene un duelo particular con el intendente. Uno de ellos fue por la sede de la unión vecinal Tapón de Sevilla, donde hasta hubo forcejeos entre funcionarios y ediles y legisladores kirchneristas.
Hoy, el diputado camporista Lucas Ilardo camina los barrios de Godoy Cruz como parte de su proyección política hacia el 2015 y cuestiona a Cornejo no sólo el reciente rechazo a Hierro Indio sino la falta de inversión en los barrios del oeste de Godoy Cruz.
Allí se da una particular pelea entre cornejistas y justicialistas. Hace poco, Cornejo inauguró un polideportivo en el barrio Sarmiento, que planifica como centro integrador social y deportivo para esa zona. No está muy lejos de El Pozo, el basural que Francisco Pérez decidió tomar como ejemplo de su política social y donde está construyendo una biblioteca.
De allí surgió un nuevo contrapunto político: pelotas o libros. Por una parte, los radicales de Godoy Cruz cuestionan que no se gastan racionalmente los fondos del Estado y que El Pozo es un ejercicio de marketing, y, desde el otro lado aseguran que la inversión del Municipio no llega a estos barrios junto al piedemonte.
Por lo que se perfila tanto en el departamento como en la Legislatura, Godoy Cruz será un escenario de duras confrontaciones electorales en el 2015.
