El juez federal Walter Bento cerró este miércoles su defensa ante la Comisión de Acusación del Consejo de la Magistratura, en la investigación que se le sigue paralela a la causa penal por el cobro de coimas a detenidos federales y enriquecimiento ilícito, entre otros delitos.
Durante esa audiencia, el magistrado que todavía sigue en funciones dejó estas frases sobre los hechos que se le imputan.
Autos usados
“Yo no compro vehículos en la calle. Compro en concesionarias oficiales. Cuatro o cinco de los vehículos que adquirimos en los últimos diez años son de los denominados test drive. Significa que son vehículos usados, los que utilizan las agencias para que un interesado pueda conducirlo antes de adquirirlo”.
Primero el vuelo, después el pago
“La Ley de ninguna manera obliga a que guarde comprobantes de mis viajes. Todos mis viajes los he realizado en empresas mendocinas, y después con empresas de Estados Unidos, siguiendo los consejos de algunos conocidos mendocinos. Entonces, el primer viaje lo hacía con millas, como muchos. Y después, en los últimos años, a través de una agencia de viajes. Por eso, cuando hablemos de las tarjetas de crédito, no son mías. Son tarjetas de las agencias de viajes donde yo pagaba en efectivo. No tengo tarjetas en el extranjero. Son tarjetas que deben ser de las agencias de turismo donde compré los pasajes y los paquetes. Les pagaba con efectivo en Estados Unidos”.
“En el primer viaje, cuando me conectan con la primera agencia de viaje, me dice: `Cuando venga, empezamos con la operatoria´. Entonces yo viajé con millas. El primer vuelo es un vuelta-ida. Entonces, dejé dinero que me había sobrado, no me acuerdo si eran 1.500 dólares, dejé de anticipo para cuando se produjeran ofertas o promociones. A partir de ahí empezamos a viajar de esa manera”.
El préstamo flojo de papeles
“Cuando me otorgan el préstamo del Banco Nación, fui a la sucursal porque es donde cobro mi sueldo. Me presenté no como juez, fui a presentarme como cliente del banco. Averigüé dónde era la parte de préstamos, porque al único lugar que iba era la caja para cobrar mi sueldo. Pregunté si había préstamos para sacar y me dijeron que había préstamos para vivienda única. ‘Perfecto, hago una pregunta. Tengo vivienda, ¿puedo intentar (sacar) el préstamo?’. Me dicen: ‘Inténtelo’“.
El hacker
“¿Teléfono celular privado? Ojalá alguna vez el Consejo me hubiera mandado algún celular, no sé si entrega celulares o no. Pero tengo la constancia, firmada por el administrador del Consejo, que dice que la línea que terminaba en 270, nunca se me proporcionó un teléfono y nunca abonó el Consejo el canon de ese teléfono. Pero, sin embargo, me pedían el teléfono, que además yo no lo tenía. Lo tenían, junto con los pasaportes, mis abogados”. (NdR: según consta en el expediente, la línea está a nombre del Consejo de la Magistratura)
“Todos mis conocidos, hasta mis hijos, me decían que me estaban moviendo las aplicaciones. Entraban y salían de las aplicaciones, de Whatsapp, de Telegram. Fui a Movistar porque cuando les conté a mis abogados, me dijeron: ‘Habrá algún hacker, vos has metido en cana a mucha gente importante, te estarán hackeando el teléfono’”.
La Ciudad del pecado
“Me atribuyen que fui a la ciudad del pecado y del juego. ¿Sabe cuántos casinos hay en Mendoza? Que no es una ciudad del pecado… Bah, no lo sé. Seis en 30 kilómetros, y siete u ocho más en los distintos departamentos. ¿No encontraron una foto en el casino jugando? Si no encontraron una foto, tenía que salir el monstruo en los medios. Y claro, el morbo vende. Pero no fui con mis amigos a una despedida de soltero, lamentablemente”.
“Yo no fui a buscar el pecado. El pecado está en todos lados“.
Los euros olvidados
“Los euros fueron un sobrante de varios viajes que hice por trabajo a Barcelona. Como me pagan viáticos, estaban muchas de las erogaciones ya hechas. Entonces, la verdad es que me fueron sobrando no solamente de viajes míos, sino de viajes de mi hijo. Los tenía guardados en un neceser en mi dormitorio y ni siquiera me acordaba que los tenía. Pensé que eran cinco o seis euros, pero tenía 3.600 euros“.
Service muy caro
“En mi teléfono del año 2013 aparecieron en mi teléfono dos o tres fotos de una Porsche Cayenne. Estaba esperando que la Dirección Nacional de Discapacidad me remitiera la autorización para vender el vehículo que a nombre de mi hijo tenía. A su vez estaba esperando que me declararan en el juzgado de familia curador de mi hijo para poder disponer de ese vehículo y cambiarlo por otro. Fui a la agencia Porsche que en ese momento existía, ya no existe más, en la esquina del barrio, y ví una camioneta usada que estaba en exhibición. Lo primero que pregunté fue por los gastos del service, porque los vehículos que adquiere mi hijo no pagan impuesto automotor, pero los service sí. Y la verdad es que eran muy caros. Por eso desistí”.
El lagarto que se comió a un chico
“El lugar en el mundo de mi hijo es Disney, y por eso la mayor cantidad de esos viajes hechos con dinero proveniente de nuestros ingresos, lo hicimos con ese destino. En algunas oportunidades estaba con elecciones o a cargo de dos juzgados y no podía viajar. Por eso viajaba mi señora sola”.
“Quienes me conocen saben que he trabajado desde los 18 años en una agencia de la Bolsa de Comercio. Aprendí bastante, después de perder bastante en la Bolsa. Son los mismos empleados, incluso hasta ordenanzas, quienes muchas veces me han pedido asesoramiento sobre qué clase de préstamo sacar o no. Hasta hemos conseguido estadías gratuitas en Disney por haber ido días después de que un lagarto se comió a un chico. Entonces, la verdad siempre he sido un gran administrador, y mi señora mejor que yo. Además, le saco jugo a las piedras, porque es mi forma de ser”.
