Por estas horas, el oficialismo ultima los detalles para la Asamblea Legislativa, el acto político tradicional del sábado 1 de mayo en la Legislatura provincial que encabezará por segunda vez el gobernador Rodolfo Suarez. Todavía bajo el signo de la pandemia de coronavirus, estos detalles se ajustarán a la cantidad de personas que podrán presenciar en el interior el discurso político que inaugura las sesiones anuales.

En la tarde de este lunes, hubo una reunión en la Casa de las Leyes entre sus autoridades, el presidente del Senado, Mario Abed, y el presidente de la Cámara de Diputados, Andrés Lombardi, para definir precisamente cómo será el segundo discurso del día del trabajador para Suarez.

Los cambios se terminarán de definir este martes por la mañana, pero por el momento, las alternativas que se plantean son las siguientes.

Por un lado, un acto institucional como que el mandatario tuvo en mayo de 2020, donde se encontraba solamente acompañado por las autoridades de cámara, Abed y Lombardi, en un estricto marco de distanciamiento social. Así, la asamblea fue transmitida por televisión.

No hubo asistencia de legisladores, como en otras épocas, ni mucho menos una nutrida platea de funcionarios de distintos poderes, representantes sociales y religiosos ni militantes sobre la Peatonal Sarmiento.

Sin embargo, este año la intención parece apuntar a un relajamiento, pero administrado y sin excesos considerando las cifras actuales de casos en la provincia, las últimas restricciones para reducir los contagios y el meta-mensaje político que se quiere dar en función de las últimas decisiones que Suarz acordó con los intendentes

En este caso, las fuentes consultadas señalaron que Suarez esta vez estará acompañado en el hemiciclo legislativo -además de Abed y Lombardi- por los jefes de bloque legislativos.

Pero además se ha propuesto permitir el ingreso de los ministros a uno de los amplios salones que tiene la Legislatura. El centenario edificio tiene dos: el de los Pasos Perdidos  y el de los gobernadores, donde están los retratos de todos los mandatarios provinciales.

Así, según adelantaron, había una alta posibilidad de que se permitiera el ingreso de los funcionarios del Ejecutivo a Pasos Perdidos, principalmente porque luego atenderán al periodismo tras los posibles anuncios que dé Suarez.

Otra restricción: habrá mucha menos presencia de periodistas, apenas un grupo reducido, según advirtieron las fuentes consultadas. De hecho, el año pasado no se permitió el ingreso de los fotógrafos y las imágenes fueron enviadas directamente por el Gobierno. 

En suma, todos estos detalles estaban en discusión en el oficialismo, luego de la reunión de labor parlamentaria, y están por definirse en la mañana de este martes