Una estafa al corazón, una estafa a la ilusión. Eso fue lo que sintieron los integrantes del comedor Horneritos, ubicado en Las Heras, cuando abrieron una importante donación y descubrieron que la mercadería estaba en mal estado. No sólo habían alimentos vencidos y contaminados, sino que en los paquetes también encontraron basura y una rata muerta.

“Lo que más nos interesó de la donación es que no sólo era ropa, sino que había mercadería. Por eso, una vez que juntamos la plata del flete que tenía que ir de Las Heras hasta Luján de Cuyo, por el que pagamos 45 mil pesos, pudimos acceder a la donación que consistía en 20 bolsas de ropa y más de diez cajas de alimentos no perecederos“, contó a El Sol, Gabriela, responsable del comedor.

La ropa llegó envuelta en bolsas de nylon con olor a pis de gato.

Una estafa al corazón

“Cuando la donación llegó a nuestras manos no podíamos creer lo que veíamos. En las bolsas que contenía ropa nos encontramos con indumentarias que no servían ni para trapo. Tenía olor a pis de gato, algo nauseabundo, realmente, por lo que optamos por no abrir las bolsas. Sólo indagamos en una que tenía calzados y todo lo que tenía era impar, quemado con cigarrillo“, contó Gabriela afligida.

Tras ese panorama desolador, comenzaron a abrir las cajas que contenían mercadería, lo que más necesitaban en función de la labor diaria que les demanda alimentar a varias familias y personas necesitadas.

“Eran diez cajas selladas y nos encontramos con paquetes de fideos y harina todos mezclados, alimentos en la misma caja que contenía productos de limpieza y, en la tercera caja que abrimos nos llevamos una gran sorpresa. Contenía bananas, pero además, había mucha basura y, entre eso, apareció una rata muerta“, relató indignada la mujer.

Al ver todo eso, Gabriela sintió mucha bronca, dolor y hasta un halo de burla por parte de los que donaron ese paquete. “Este comedor existe gracias a las donaciones que nos hacen y a la confianza que nosotros hemos tratado de inspirar en los mendocinos, reflejando la transparencia con la que nos manejamos siempre“, refirió y agregó que son conscientes que no les pasó solamente a Horneritos, sino a varios comedores más.

Desde hace un mes, los integrantes de Horneritos no pueden encender sus fuegos para brindar alimentos porque no cuentan con mercadería, ya que no hay donaciones disponibles, de modo que estaban entregando lo que les llegaba y esta entrega con productos en mal estado fue un golpe al corazón.

Volver a empezar

Pese al mal momento, como ha ocurrido siempre, Gabriela y sus ayudantes se pusieron de pie para buscar una solución a este grave problema. La gente reclama por comida y ayuda, por lo que es difícil bajar los brazos y quedarse en el lamento.

“No se si estuvo bien o mal hacer público todo esto, porque no nos caracteriza, pero el dolor que sentimos nos llevó a exponerlo. Nada de lo que recibimos servía y hoy estamos trabajando para conseguir mercadería y volver a empezar“, manifestó Gabriela.

Los que quieran ayudar a Horneritos las puertas del comedor están abiertas. Lo que más están necesitando son alimentos no perecederos, verduras y frutas.

Los interesados pueden contactarse con Gabriela al celular 2613136783.