Las obras de infraestructura vial suelen presentarse como sinónimo de progreso, seguridad y modernización. Sin embargo, cuando el diseño y la ejecución omiten aspectos esenciales de la vida cotidiana, el impacto positivo se diluye. Eso es lo que ocurre en la Ruta Provincial 99, en El Challao, donde una intervención de gran envergadura mejoró la traza, pero dejó a los usuarios del transporte público sin un elemento básico: los refugios para esperar el colectivo.

El proyecto contempló, en su primer tramo, el sector comprendido entre el ingreso al Santuario de la Virgen de Lourdes y el acceso hasta el barrio Nuevas Quintas. Fueron aproximadamente 3.350 metros de intervención, con dos calzadas de doble trocha por sentido, carriles de 3,3 metros de ancho, cantero central, ciclovía bidireccional, obras de drenaje, iluminación LED, dársenas para el transporte público y reforestación.

Sobre el papel, se trata de una obra vial moderna, alineada con los estándares actuales de movilidad urbana.

Sin embargo, en la ejecución surgió un problema concreto y visible: los refugios de colectivo que existían previamente fueron removidos y no repuestos. Para los usuarios habituales del transporte público, esto transformó la espera diaria en una experiencia incómoda y, en algunos casos, extrema.

Esperar el colectivo bajo el sol mendocino en verano está lejos de ser una opción agradable, según coinciden trabajadores, estudiantes y adultos mayores.

Los refugios existentes no fueron retirados de manera provisoria para su posterior reinstalación, sino que fueron directamente destruidos por la maquinaria durante el avance de la obra, una solución rápida que hoy obliga a destinar nuevos recursos para reponerlos.

Vecinos de la zona expresaron su preocupación y esperan una pronta solución por parte de la Dirección Provincial de Vialidad o la Municipalidad de Las Heras. El pedido es claro: que se restituyan los refugios en los puntos donde históricamente funcionaron las paradas o que se instalen nuevos módulos acordes a la obra realizada.

Compromiso lasherino

Consultados por El Sol, desde Las Heras aclararon que la obra sobre la Ruta Provincial 99 fue planificada y ejecutada por la Dirección Provincial de Vialidad, aunque acompañó el proceso y solicitó la incorporación de refugios en las paradas de colectivos por considerarlos esenciales para los usuarios del transporte público.

Según la explicación oficial, la instalación de estos paradores no pudo concretarse por limitaciones presupuestarias ajenas a la administración que encabeza el intendente Francisco Lo Presti, luego de que el proyecto —originalmente financiado por el BID— debiera completarse con fondos provinciales tras el cambio de gestión nacional, lo que obligó a readecuar partidas y priorizar otros componentes de la obra.

Desde la comuna indicaron que se proyecta avanzar de manera progresiva en la instalación de los refugios durante 2026, siempre que la disponibilidad financiera lo permita, y reafirmaron su compromiso de seguir gestionando obras que mejoren la seguridad vial y la calidad del transporte público en el departamento.