Es viernes y ya anocheció en Mendoza. Y cuando el sol se iba ocultando tras la imponente cordillera de los Andes, regalaba espectaculares instantáneas.
Un momento para detenerse y ver el maravilloso show que regalaba el cielo.



Es viernes y ya anocheció en Mendoza. Y cuando el sol se iba ocultando tras la imponente cordillera de los Andes, regalaba espectaculares instantáneas.
Un momento para detenerse y ver el maravilloso show que regalaba el cielo.


