Los cambios bruscos de temperatura, ya sean producidos por equipos de aire acondicionado o por causas naturales, influyen en nuestra salud de diferentes formas.

Especialistas señalaron que pasar de un ambiente cálido a uno frío puede producir bronquitis aguda, sinusitis y neumonía. También provoca dolores corporales y contracturas. Además, los equipos de refrigeración de ambientes contienen un germen que produce neumonía.

“En un ambiente agradable tenemos un buen funcionamiento de la nariz en cuanto a la circulación, humedad y limpieza. Esto hace que el aire pase limpio, con buena temperatura y en óptimas condiciones hacia los pulmones”, comenzó a explicar Ramón Alchapar, neumonólogo y presidente de la Asociación Argentina de Medicina Respiratoria (AAMR).

El profesional señaló: “Sin embargo, cuando pasamos de un ambiente cálido a uno frío se produce la disminución en la movilidad del sistema ciliar, así como aumenta la secreción acuosa, por lo que la nariz no funciona adecuadamente, entonces, la persona comienza a respirar por la boca. Por esta vía, el aire no pasa ni limpio ni humectado y tampoco tiene la posibilidad de adquirir una temperatura adecuada por lo que impacta con la laringe y así ingresa a las vías respiratorias”.

Alchapar explicó que este modo de ingreso del aire al organismo, por la boca, hace que las partículas que llevan virus puedan penetrar en las vías respiratorias y provocar bronquitis aguda, sinusitis y neumonía. En síntesis, el cambio brusco de temperatura produce alteraciones más importantes en las personas cuando estas pasan de un ambiente frío a uno cálido que a la inversa, es decir, al ir de un ambiente cálido a uno frío.

“Cuando se va de un ambiente frío a uno con calor se dan otras manifestaciones. Por ejemplo, a través de la transpiración se pierden líquidos. A su vez, esta alteración en la temperatura produce la vasodilatación: la persona se pone colorada y hasta baja la presión arterial”, explicó el titular de la AAMR.

AIRES ACONDICIONADOS Y VENTILADORES: BACTERIAS, GÉRMENES Y CONTRACTURAS.
Los equipos que las personas usan para aliviar el calor en época estival traen diferentes consecuencias, que abarcan desde enfermedades hasta fuertes dolores corporales, en los que, muchas veces, influye la cantidad de horas que el sujeto esté con refrigeración.

“Trabajo en Kevingston y hay dos aires, uno está averiado por lo que no puede graduarse su temperatura y esta ubicado, justamente, a mi espalda. Está siempre a 21 o 20 grados centígrados, salgo de trabajar a las 16, después de estar 6 horas con esa ventilación”, contó Emiliano García, vendedor en la tienda que comercializa indumentaria masculina. Y agregó: “Generalmente estoy con dolor de cuello porque tengo el aire dirigido a la espalda toda la jornada”, añadió.

Ante esto, Alchapar sugirió mantener alguna puerta abierta si se va a permanecer muchas horas con el aire acondicionado funcionando. La habitación no debe bajar de los 24 grados centígrados y “mantener una diferencia de 5 o 6 grados con la temperatura exterior. Es decir, si afuera hacen 30 grados centígrados, ajustar el ambiente en el que estamos a unos 25 o 24 grados centígrados, ya que, de lo contrario, al organismo le cuesta mantener la estabilidad”, explicó.

Los ventiladores también representan una amenaza, en especial en niños, ancianos y personas con diabetes o alguna deficiencia inmunológica.

“Hay que tener cuidado, porque el uso del ventilador promueve la entrada de bacterias, estos gérmenes quedan girando y flotando en el mismo ambiente”, agregó Alchapar.

En la mayoría de las empresas hay aires acondicionados que requieren mantenimiento. Si los filtros de los equipos no están limpios se incuba el germen conocido como legionella pneumophila . “Este germen causa neumonía y si los equipos no reciben mantenimiento se pueden encontrar hongos que podrían causar otras afecciones”, explicó José Morales, jefe de la cátedra de Infectología de la Facultad de Medicina de la UNCuyo.

Morales contó que esta bacteria recibe este nombre porque “afectó a los asistentes a una reunión de la Legión Americana en Filadelfia. En ese encuentro empezaron a enfermarse de neumonía y cuando comenzaron a investigar descubrieron que se debía a este germen que estaba en los aires acondicionados. Legionella es porque infectó a los legionarios en aquella ocasión y pneumophila porque afecta a los pulmones”, concluyó.