La cultura de la imagen. Ese es el parámetro que parecen utilizar algunos locales bailables del Gran Mendoza para decidir si un joven ingresa al boliche. Se trata de una selección cruel, la mayoría de las veces determinada por la apariencia, el estatus social o la indumentaria que el potencial cliente lleva puesta al momento de prepararse para ingresar. En ese sistema, que funciona como una verdadera picadora de carne, los boliches Apeteco e Iskra se han convertido en los más denunciados por situaciones relacionadas con la discriminación de personas en el transcurso del 2012.
Lo que sucede en la noche mendocina no es nuevo. Sin embargo, pese a los constantes hechos expuestos por muchos jóvenes que aseguran que los boliches aplican un filtro arbitrario en las taquillas, los locales han continuado funcionando normalmente. En varias oportunidades, desde el Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (Inadi) han reconocido la situación, aunque el organismo nunca avanzó lo suficiente sobre los lugares señalados.
En diálogo con El Sol, el subdirector de Control de Eventos del Gobierno de Mendoza, Gonzalo Sánchez, habló sobre las irregularidades y admitió que la forma que utilizan los boliches para “elegir” a sus clientes es un aspecto a solucionar. “Desde el año pasado venimos advirtiendo que existen muchos casos de discriminación encubiertos dentro de lo que se conoce como derecho de admisión. Lo primero que pedimos es que los chicos que vivan este tipo de situaciones realicen la denuncia así podemos actuar rápidamente”, expresó el funcionario.
“Muchas veces sucede que estamos labrando un acta y aparece el dueño del boliche intentando justificar la decisión tomada por el personal a cargo de la entrada. Nos dicen que sólo se aplicó el derecho de admisión”, afirmó Sánchez. En junio del 2012, El Sol publicó una nota en la que un grupo de chicas aseguraba haber sido discriminado cuando se disponía a entrar a Apeteco, la discoteca ubicada en San Juan y Barraquero, Ciudad.
En aquel entonces, uno de los dueños del boliche, Fernando Cicchitti, negó tajantemente las acusaciones y utilizó el derecho de admisión para justificar el accionar del personal que se desempeña en su comercio. “Ninguna persona que trabaje conmigo puede haber dicho que las gorditas tienen prohibida la entrada”, explicó. Y agregó: “Acá hay gordos, flacos, enanos y personas en sillas de ruedas”.
Sin embargo, y, pese a la repercusión que ha tenido el asunto en el último tiempo, la discoteca continúa siendo el local bailable que más denuncias recibe. Incluso, su manera de proceder ha generado tanta polémica, que un grupo de jóvenes decidió crear un grupo denominado Apeteco=Discriminación, en la red social Facebook.
“Para nosotros, lo más importante es que se efectúen las denuncias. Sabemos que hay más situaciones como esta, por las que no recibimos llamados y quedan en la nada”, expresó Sánchez, quien afirmó que, desde la Subdirección de Control de Eventos, lo que se hace es “concurrir hasta el lugar donde se puede estar produciendo una irregularidad y labrar el acta”. A partir de ahí, los dueños de los boliches tienen 10 días para presentar su descargo.
Los datos aportados por los organismos de control indican que en el transcurso del 2012 y el 2013 se labraron 14 actas por discriminación en todo el Gran Mendoza, aunque, según la voz de las propias autoridades, se estima que existen muchos casos más. En este sentido, y a partir de la información que pudo recolectar este medio, se desprende que tanto Apeteco como Iskra (ubicado en Godoy Cruz) se presentan como los locales bailables con más denuncias por este tipo de situaciones.
CAMPAÑA POSVENDIMIAL. La necesidad de avanzar sobre la igualdad de derechos y la búsqueda por desterrar hechos relacionados con la discriminación provocaron que las autoridades decidieran realizar una campaña de concientización en todo Mendoza. La misma entrará en vigencia luego de la Fiesta Nacional de la Vendimia y tendrá como objetivo disminuir este tipo de situaciones.
“Estamos trabajando en una campaña contra la discriminación en los locales bailables. Después de la Vendimia vamos a lanzar el proyecto con todo; seguramente, vamos a contar con la ayuda del Inadi”, expresó Sánchez. No obstante, desde el Ejecutivo no mencionaron si se está trabajando para endurecer las multas o las penas que reciben los boliches que cometen este tipo de infracciones. En este sentido, en la Legislatura provincial tampoco se ha desarrollado un proyecto de ley que permita avanzar sobre la problemática ni contemple sanciones ejemplares para quienes discriminen o apliquen arbitrariamente el derecho de admisión.
A SOLUCIONAR. En cuanto a las irregularidades más comunes en los locales bailables, desde la Subdirección de Control de Eventos indican que la desvirtuación de rubro y el no cumplimiento con el límite de horario para el corte de taquilla y el expendio de alcohol se han constituido en las infracciones más frecuentes. Respecto de lo primero, Sánchez dijo: “Un gran número de boliches ha sido multado por funcionar de una manera distinta de la habilitación que tiene. Es algo que se ve mucho en bares que funcionan como discotecas”.
