La Cámara Federal de Casación Penal de la Nación designó este jueves a los dos jueces que completarán el tribunal que estará al frente del juicio contra Walter Bento y otros 28 procesados por hechos de corrupción.
La resolución, firmada por uno de sus integrantes, Mariano Borinsky, se conoció justo un día después de que hicieran lugar a las inhibiciones planteadas por dos magistrados mendocinos, Héctor Cortés y Pablo Salinas.
Los camaristas elegidos para ser parte del proceso fueron Eliana Beatriz Rattá Rivas y Raúl Fourcade, magistrados de los Tribunales Orales en lo Criminal de San Juan y San Luis, respectivamente. Ambos integrarán el cuerpo junto con Daniel Alejandro Doffo, también oriundo de la provincia ubicada en el norte de Mendoza.


El fallo inicial, firmado por Eduardo Rafael Riggi, Juan Carlos Gemignani y Mariano Hernán Borinsky, abrió la puerta para designar dos nuevos camaristas para conformar un nuevo tribunal para que lidere el proceso que tendrá como figura al procesado titular del Juzgado Federal Nº1 de la provincia, quien está sospechado de liderar una asociación ilícita y otros actos de corrupción vinculados con cohecho y enriquecimiento ilícito.
En el caso de Salinas, se acreditó que fue denunciante de Walter Bento y así lo había explicado cuando se excluyó. Por su parte, con respecto a Cortés, explicaron que fue “muy profundo en el análisis de su situación humana con Bento y su familia evidenciando una verdadera conmoción interna –que fue tanto una estrecha amistad como fuerte enemistad- al momento de enfrentar el juzgamiento de los hechos traídos a estudio”, tal como sostiene el fallo.
Más allá de que por estas horas el tribunal quedó conformado con los tres citados camaristas de San Juan y San Luis, la lupa quedó puesta sobre uno de ellos y podría haber modificaciones en el futuro.
Fuentes judiciales aportaron que se analizará la situación particular de Fourcade, ya que habría subrogado a un magistrado de la Cámara de Apelaciones de Mendoza para resolver algunos planteos en causas de contrabando que están relacionadas con el Bentogate.
Debido a esto, durante los primeros días de febrero, una vez culminada la feria judicial, se resolverá si es recusado por el Ministerio Público, siempre y cuando el camarista no haya decidido apartarse antes por decisión propia.
El llamado Bentogate tiene, en total, 29 procesados. Entre ellos aparecen los que forman parte de la asociación ilícita, los que pagaron coimas y los que están acusados de delitos económicos, tales de cómo enriquecimiento ilícito y lavado de activos. Todo siempre direccionado a beneficiar a ciertos detenidos para morigerar si situación procesal.
Los integrantes de la banda, para los investigadores, son el juez Walter Bento y abogados como Jaime Alba y Luciano Ortego. También están procesados un comisario y otros personajes del hampa local como Walter Bardinella Donoso, el narco al que le secuestraron un teléfono y sus registros permitieron conocer que existía una red en la Justicia federal que cobraba miles de dólares en sobornos para libertar a acusados de delitos, principalmente de contrabando.
