La crisis por el colapso cloacal en el distrito de Los Corralitos sumó este lunes una definición política. Tras la histórica sanción de $120 millones que el Departamento General de Irrigación le aplicó a Aguas Mendocinas (Aysam), el intendente de Guaymallén, Marcos Calvente, se refirió a lo ocurrido. El jefe comunal esquivó las responsabilidades directas del municipio sobre el desastre ambiental, se posicionó como un damnificado más de la situación y descartó que una eventual renuncia de Humberto Mingorance sea la solución a la problemática.
“En Guaymallén somos víctimas de esta situación que no es reciente”, disparó el mandatario, quien recordó que los desbordes en las calles 2 de Mayo y Severo del Castillo ya se registraban hace cinco o seis años, cuando se desempeñaba como secretario de Obras de la comuna.
Para Calvente, el departamento “es víctima de estas situaciones y lo va a seguir siendo hasta que no haya inversiones fuertes que mejoren sustantivamente el sistema”.
“El flujo del 60% de la población del área metropolitana se conduce en nuestro departamento. Hasta que eso no ocurra, nosotros vamos a seguir sufriendo”, argumentó, buscando encapsular el problema en una falta de obras de infraestructura.
Marinelli habló de la multa a Aysam, pero defendió a Mingorance
El conflicto institucional y ambiental por el colapso cloacal en Los Corralitos sumó la definición de uno de sus actores centrales. El superintendente general de Irrigación, Sergio Marinelli, habló tras la histórica multa de $120 millones aplicada a Aysam. El funcionario…
El eje más político de las declaraciones del intendente estuvo en su total coincidencia con el superintendente de Irrigación, Sergio Marinelli, respecto al futuro del titular de Aysam, Humberto Mingorance. Ante el pedido de los fiscales Gabriel Blanco y Sebastián Capizzi para que el funcionario sea imputado por contaminación, Calvente rechazó de forma tajante que un recambio de nombres pueda destrabar la crisis.
“Coincido con esa lectura (de Marinelli), en el siguiente sentido: esto no es un tema político. No tiene que ver con los nombres, sino que es un problema que por décadas no ha sido abordado”, señaló el jefe comunal.
Agregó que “no en esta magnitud, pero los desbordes se vienen dando hace siete años atrás. Desde ese entonces e inclusive desde antes de eso habría que buscar responsables. Así que es injusto y no nos sirve”.
En ese sentido, Calvente defendió la continuidad del actual esquema técnico argumentando razones operativas: “Si cambiamos los equipos, otra vez hay que empezar de cero y esos son días, semanas y meses de continuidad de los desbordes”, alertó.
Respecto al día a día de los vecinos afectados por los olores y la contaminación, Calvente respaldó la decisión de emergencia de Aysam de entubar los líquidos que antes corrían a cielo abierto por el canal Ramo 12 para desviarlos hacia un predio agrícola. “Es pertinente entubar la conducción al menos por tramos para que las molestias con la sociedad estén contenidas y sean menores”, explicó.
Pese a remarcar que el saneamiento no es jurisdicción de la intendencia, concluyó asegurando que un equipo técnico de la comuna se encuentra “auditando” las maniobras de la prestataria provincial para verificar si efectivamente se traducen en un alivio concreto para la zona afectada.
