Mendoza pasó de ser la provincia más limpia del país con sus veredas relucientes a fuerza de lampazo a transformarse en una comunidad que se habituó a convivir con su propia basura. Según datos de la Secretaria de Ambiente, sólo en la zona Metropolitana diariamente se generan 1.359 toneladas de residuos sólidos urbanos, y una buena parte se puede observar en acequias, espacios verdes y veredas. Desde los departamentos del Gran Mendoza reconocen el problema, pero destacan las medidas que se están llevando adelante para revertir la situación.

El sociólogo Diego Tagarelli indicó “que hay que rescatar que Mendoza aún conserva cierto cuidado ambiental y de limpieza mucho mayor que muchas grandes ciudades de América Latina, si bien en los últimos años se ha ido devaluando esa política por parte de la provincia y los municipios”.

Las aceras brillantes, las cunetas y los árboles formaban parte del patrimonio estético de la provincia, pero su conservación pasó a ser responsabilidad de otro.

“La sociedad en general se ha confinado al cuidado de su espacio privado: de su hogar, de su jardín… Los espacios públicos, si bien son propiedad social o estatal, lo han asumido como espacios ajenos, de no pertenencia”, analizó el sociólogo, quien sostuvo que “la Argentina en los últimos 15 años ha canalizado una cultura de consumo, hedonista, individualizante y con ausencia de participación social”.

A su vez, señaló que este escenario se complejiza teniendo en cuenta que en el último tiempo “la capacidad de producción de las empresas ha aumentado con sus distribuciones residuales de plástico y otros envoltorios descartables, es decir, que esto tiene un impacto en el ambiente con un aumento de la suciedad de los espacios”.

Para el especialista, la clave está en generar una política ambiental decididamente orientada a fomentar la pertenencia social y que se entienda que el cuidado de ese espacio público es responsabilidad de todos.

Autos abandonados, contenedores quemados y acequias tapadas

El intendente de Guaymallén, Macelino Iglesias, consideró que hay que trabajar con “sinergias positivas”, al hacer foco en que si los ciudadanos encuentran un lugar limpio es muy probable que lo mantengan y que están trabajando para reemplazar los canastos domiciliarios por contenedores para evitar que la basura termine en las acequias y que, además, los recolectores no deban manipular las bolsas.

“No estamos satisfechos, pero estamos contentos de lo que hemos progresado”, afirmó el jefe comunal, quien se lamentó en que diariamente deben combatir el vandalismo. A modo de ejemplo detalló que en cuatro años fueron incendiados 250 contenedores, que no se volvieron a colocar bebederos porque los rompen y que se optó por modelos de bancos más rústicos, pero resistentes.

Por su parte, Ricardo Delugan, subsecretario de Desarrollo Urbano, Ambiente y Energía de Las Heras, explicó que el área de Control y Fiscalización Ambiental recorre el municipio para detectar faltantes de cestos, si se arroja aguas servidas a las acequias y si deja ramas o escombros en las aceras, y labrar las multas correspondientes. Una de las medidas que buscan implementar es la separación de los residuos domiciliarios.

En cuanto a lo que se encuentran en las calles, detalló a modo de ejemplo que “en marzo del 2020 se retiraron de la vía pública 80 vehículos en estado de abandono” y contó que se erradicaron “30 basurales clandestinos a cielo abierto”. Además recalcó que uno de los problemas es que “la gente no toma conciencia” y sigue arrojando todo tipo de material plástico a los canales.

Pero estos no son los únicos departamentos con el mismo inconveniente, Maipú retira entre 90 y 100 toneladas diarias de residuos sólidos urbanos (RSU) y 90 camiones diarios con escombros y todo tipo de verdes (hojas y ramas).

El subsecretario de Infraestructura y Servicios Públicos de Maipú, Eduardo Mezzabotta, contó que, incluso, llegan vehículos de otros departamentos a arrojar escombros a la comuna. A la vera de la Ruta 60, por ejemplo, se pueden observar en más de una ocasión.

“Es un problema cultural y siempre convocamos a no derrochar el agua potable y a ser ordenados en el tema residuos”, dijo y enfatizó en que “no siempre el más limpio es el que más limpia si no el que menos ensucia”.

Alertó que la comuna comparte zonas con Irrigación en relación a los canales y Vialidad provincial con las rutas provinciales, el problema se da en que “nos cuesta mucho coordinar un operativo”.

Bajo la misma órbita, el jefe de Gabinete a cargo de la Secretaría de Infraestructura y Desarrollo Sostenible de Luján de Cuyo, Esteban Allasino, precisó que existen dos grandes grupos de vecinos: los comprometidos con su comunidad y, en menor medida, los que hacen caso omiso a las reglas y arrojan en los canales sus desechos.  “Invertimos mucha plata y sin embargo vuelven a parecer sucios”, dijo.

“Tenemos recolección seis días a la semana y en la zona comerciales dos veces al día”, contó y aclaró que “los inconvenientes se dan con el vuelco ilegal de basura y escombros en zonas de tránsito. Hemos ofrecido una escombrera que está ubicada cerca del complejo penitenciario de Almafuerte donde el vecino puede hacer el vuelco en forma gratuita y las empresas de demolición a través de un canon”.

Gestión de residuos

Uno de los departamentos que no escapa a la realidad de las bolsas y botellas plásticas cortando la belleza de su paisaje es la Ciudad de Mendoza, aunque desde la comuna no se mostraron de acuerdo en tildar a la provincia como “sucia”.

“Hemos tenido la posibilidad de visitar otros departamentos y vemos que hay mucha gestión de residuos, se está trabajando fuerte en los departamentos del área metropolitana”, consideró Juan Manuel Filice, secretario de Desarrollo Urbano de la Ciudad, quien hizo hincapié en que hay “menos residuos plásticos en la calle” gracias a la separación de la basura domiciliaria.

“Hemos hecho un esfuerzo enorme para mantener y mejorar los servicios de higiene y avanzamos en la gestión de residuos, con los días jueves la recolección diferenciada de secos reciclables. A su vez, hemos aumentado la cantidad de puntos verdes”, dijo y recalcó que hay un alto porcentaje de adhesión y que ha aumentado la cantidad de material que recibe la cooperativa Coreme de recuperadores urbanos.

En coincidencia, Yamel Ases, directora de Ambiente y Energía de Godoy Cruz, recalcó que durante la pandemia la comuna comenzó con la separación de residuos y que desde el 2008 se lleva adelante el programa de educación ambiental en escuelas y polideportivos con el objetivo de concientizar a los niños y generar un cambio estructural.

“La adhesión es buena desde el principio del programa. Si bien seguimos concientizando hacemos operativo barriales sobre la importancia de la separación”, explicó y destacó que el material reutilizable es vendido por más de 30 familias recuperadores urbanos.

El Parque, otro foco del problema

El Parque General San Martín es otro punto de Mendoza que muestra la desidia de la población con una gran cantidad de basura en el pulmón verde de la provincia, pero que también se enfrentó a falta de mantenimiento.

Ricardo Mariotti Administrador de Parques y Zoológico, reconoció que “es una constante y un problema instalado”.

“Hemos tenido un cambio importante a mediados de agosto. Había situaciones que no podíamos mantener por cuestiones de personal. A partir de las nuevas contrataciones se va consiguiendo un pequeño cambio”, dijo. Recientemente el Gobierno provincial otorgó a la empresa Santa Elena la concesión del servicio de limpieza del principal espacio al oeste de la Capital, tras constantes quejas por la falta de mantenimiento durante la pandemia.

En este sentido, reconoció que hay sectores como en la parte de bosques que se siguen limpiando. “Es un proceso lento. Quedan situaciones estamos corrigiendo y es un día a día”, comentó el funcionario y adelantó que se está trabajando en una campaña de concientización.

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