Desde su creación en 1994, el Consejo de la Magistratura tuvo en sus manos el destino de 24 jueces federales por determinadas denuncias. Entre ellos, también estuvieron las principales figuras que en algún momento hubo en los tribunales de avenida España, en la Ciudad de Mendoza. Hasta el día de hoy, que se sumó Walter Bento.
Según la estadística histórica, desde que el Jurado de Enjuiciamiento comenzó a funcionar en 1998, de estos 25 magistrados del fuero federal, 17 terminaron destituidos de su cargo.
Las estadísticas se actualizaron este miércoles con Bento. El dato fuerte es que cuatro de los 17 destituidos se desempeñaban en los juzgados federales de Mendoza y fueron apartados en distintas circunstancias y por distintas razones.
Leiva, el juez de la quiebra del Banco Mendoza
El primero de ellos fue Luis Leiva, destituido por unanimidad en los primeros días de mayo de 2002 por mal desempeño en sus funciones. El Jurado de Enjuiciamiento tenía unas 13 denuncias en sus manos y fue apartado por una, cuando no se inhibió en una causa que lo tenía como víctima de una presunta conspiración en su contra para desprestigiarlo. Por el contrario, Leiva había argumentado que se había enterado de una supuesta maniobra en contra de toda la Justicia federal de la provincia.
Con todo, la suerte de Leiva estaba echada, ya que el Jury de Enjuiciamiento consideró que tuvo un comportamiento “ilegítimo” que justificaba su remoción, ya que no fue imparcial. En otras palabras, que quiso hacer “justicia por mano propia” porque resolvió hacer intervenciones telefónicas y recién se apartó a los dos meses.
Hubo otras 12 causas que no prosperaron, como el ingreso de maletines desde Chile o su actuación para investigar la caída del Banco Mendoza en manos del empresario Raúl Moneta. En esa instancia, Leiva se convirtió en el tercer juez en ser juzgado por el Jury.
Para tener en cuenta, Miguel Ángel Pichetto formó parte de la acusación como miembro del Consejo de la Magistratura, en aquel entonces.
Romano y Miret, por colaborar con la dictadura
Casi diez años después, los tribunales federales de Mendoza vivieron otro proceso de purga. Se trata de Luis Alfredo Miret y Otilio Romano, dos camaristas de larga trayectoria en el fuero federal que se extendía hacia la época de la Dictadura militar. Precisamente, cayeron por su actuación en esos momentos. Eran considerados los funcionarios judiciales más influyentes hasta que fueron apartados.
Miret fue destituido por mal desempeño en cinco causas relacionadas con delitos de lesa humanidad en marzo de 2011, en casos previos al golpe de Estado, pero también posteriores a la recuperación de la democracia. En concreto, fue acusado de no haber investigado torturas y vejámenes en el centro de detenciones D2 -el ex Palacio Policial-. Incluso, por haber cerrado una causa por robo de bebés en 1987.

Por su parte, Romano -quien estaba en la Cámara Federal de Apelaciones- también perdió el cargo en diciembre de 2011 ante el Jury de Enjuiciamiento por mal desempeño en sus funciones, pero no esperó el dictamen: en esa instancia ya se encontraba prófugo en Chile.
El Consejo de la Magistratura decidió destituirlo de su ejercicio porque había “omitido” de manera “sistemática” denunciar e investigar crímenes de lesa humanidad, entre ellos, secuestros, desapariciones, torturas y violaciones que habían sido denunciados por las víctimas cuando era fiscal desde 1975 en adelante.

A Walter Bento le tocó en aquella oportunidad ordenar su captura internacional. En septiembre de 2013 fue extraditado por Chile a pedido de Argentina. En 2016 recibió el beneficio de la prisión domiciliaria.
En julio de 2017 y en un fallo histórico, Miret y Romano -junto a otros dos ex magistrados, Julio Petra y Rolando Evaristo Carrizo-, fueron sentenciados a perpetua en los tribunales federales por su complicidad con el aparato represivo de la Dictadura. El Tribunal Federal N1º los encontró culpables de los delitos de secuestro, tortura, homicidios, desapariciones y supresión de identidad.
Miret meses después de aquella sentencia, en 2017, por un cáncer de pancreas. En tanto, Romano murió en marzo de este año por distintas afecciones.
Bento, el último caído en desgracia
Walter Bento es el último magistrado en esta secuencia histórica en ser destituido de la magistratura, mientras a la par sigue el juicio penal en su contra donde fue imputado, entre otros delitos, por liderar una organización ilícita que cobraba coimas a detenidos federales y por enriquecimiento ilícito.
Quien fuera titular del Juzgado Federal Nº1, el mismo donde estuvo Leiva, recibió el dictamen en contra este miércoles en un proceso que se abrió en 2022 y posteriormente fue detenido.
Se desempeñaba, a su vez, como el juez electoral de Mendoza, en cada comicio nacional.
