Una de las denunciantes mostró un video donde se ve el abuso sexual.

“Dale, si a vos te gusta”. La misma frase, que parecería ser parte de un pedido íntimo, fue repetida por mujeres para relatar cómo su agresor justificaba los ataques sexuales. Se trata de un funcionario del Poder Judicial que, pese a tener denuncias por violencia de género y abuso, sigue sin ser imputado.

 Incluso, el hombre fue denunciado penalmente este lunes tras violar la prohibición de acercamiento que tiene hacia una de ellas, ya que la primera de su desobediencia prescribió sin llegar a ser imputado.

 Hasta este momento, las denunciantes, sus ex parejas, esperan que la Justicia las escuche y se ordenen medidas de protección para evitar cualquier riesgo en su salud psíquica y física.

Dos mujeres, el mismo drama

En mayo, El Sol expuso la historia de F., una empleada del Palacio de Justicia que desde el 2019 espera que el expediente de su acusación contra T., su ex concubino, avance en la Justicia.

Esto, pese a tener una prueba contundente: un video donde se ve cómo él la empuja y la toca sin su consentimiento en la cocina de su casa, el fiscal Gustavo Stroppiana, a cargo de la Fiscalía de Instrucción N°14 de la Unidad Fiscal de Delitos contra la Integridad Sexual, dispuso en junio archivar la causa.

Todo parecía que iba a quedar en la nada hasta que la ex esposa y madre de su hijo radicó una denuncia donde describió hechos vividos con el funcionario del Ministerio Público de la Defensa similares a los que atravesó F.: agresiones sexuales, malos tratos y violación a su intimidad, llegando a instalar un programa en su computadora para tener acceso a su información.

Las capturas del video donde se lo ve a T. agrediendo sexualmente a F.

La mujer sostuvo que decidió hablar porque no podía “seguir siendo cómplice ni continuar con este silencio, pensé que así protegía a mi hijo, pero hoy soy consciente de que, por el contrario, solo lo expongo a un peligro”, sostuvo en su denuncia.

En su presentación judicial, la mujer expresó, entre otras vivencias, cómo en 2014 y después de finalizar la relación con el padre de su hijo, acudió a su domicilio en busca de sus pertenencias y en esa ocasión el hombre aprovechó para atacarla.

La acorraló en la puerta del vestidor, intentó quitarle la ropa, la besó sin que ella pudiera soltarse y ante su negativa, su respuesta fue: “Dale, si te gusta”.

La misma frase figura en la declaración como testigo de la madre de F., en donde aseguró que su hija le había contado sobre las agresiones e insultos que su pareja le propinaba.

En su testimonio, la progenitora sostuvo que su hija le dijo que T. quiso tener relaciones sexuales a la fuerza, la agarró y le dijo: “Vamos, si a vos te gusta”.

El funcionario ya había sido denunciado por su ex esposa en 2017 por violencia de género y se había emitido una restricción de acercamiento. 

Lo llamativo es que en el último tiempo la medida fue levantada tras la presentación de un informe psicológico de una homónima, es decir, de otra mujer con el mismo nombre y apellido de la víctima, y que nadie notó esa irregularidad en el papeleo.

Sin perspectiva de género

Luego de que se archivara la denuncia y con la nueva acusación, la defensa de F. pidió la apelación y la jueza Carmen Elizabeth Magro, que quedó a cargo de la causa, determinó que ese expediente vuelva a la Fiscalía.

Tras analizar los escritos, la magistrada apartó a Stroppiana y al juez Juan Manuel Pina, que estaba a mando, al considerar que investigaron con serias irregularidades en la perspectiva de género.

Ahora esperan que no solo se impute a T. en sendas acusaciones, sino también que los testimonios de las víctimas sirvan para una y otra investigación.

Por lo pronto, la defensa de F. solicitó este martes, ante la desobediencia de la prohibición de acercamiento judicial a la madre de su hijo, que valore de forma urgente imputar al hombre y establezca una medida de protección para proteger su salud mental y física.