Hospital Notti.

La situación sanitaria vuelve a estar en jaque y es que muchos pacientes deben esperar entre 15 a 60 días para alcanzar un turno con un médico. La espera varía según la especialidad. A esto se le suma el malestar de algunos profesionales que, por las condiciones salariales, deciden emigrar en busca de mejores oportunidades.

La situación se replica en todo el país y Mendoza no está exenta. La justificación por parte de los efectores es la alta demanda y la falta de médicos para responder a cada una de las necesidades.  Mientras que los privados reconocen una demora que ronda los dos meses, en el sector público la misma no supera los 15 días.

Un reciente estudio realizado por un equipo de profesionales de la Universidad Católica Argentina (UCA) le puso números concretos a esa situación de deterioro durante 2022, tras entrevistar a 5.800 hogares particulares de aglomerados urbanos (lo que representa 80.000 habitantes) en Argentina.

El informe, denominado Estado de salud y acceso a la atención médica en la Argentina urbana en 2022, realizado por investigadores del Observatorio de la Deuda Social Argentina, puso de manifiesto el panorama real que atraviesa la Salud en el país.

Allí se expuso que una de cada cuatro personas de 60 a 74 años (25.1%) indicó haber recibido la atención con un especialista tras dos meses de espera o más. Se trata del grupo etario que presentó el porcentaje más alto en este indicador. Luego siguieron las personas de 75 años y más ( 22,9%), en tercer lugar los adultos de 35 a 59 años (20.1%) y con el 16.7% aparecen los jóvenes de 18 a 34 años.

Un dato que no es menor y que arroja el estudio es que del total de personas abordadas, la mayor espera para recibir un turno se da en los sectores más vulnerables, cuyo nivel socioeconómico es muy bajo (31.2%).

La realidad en Mendoza

A diferencia de años anteriores, incluso décadas pasadas, el acceso a la salud dependía mucho si la persona poseía obra social o no. Hoy, todo ha cambiado, y el panorama que presenta el sistema sanitario es el mismo para todos, casi no se perciben diferencias.

El malestar es generalizado y no sólo por parte de los pacientes que no pueden acceder como quisieran al sistema, sino que los mismos profesionales también están saturados de la realidad que les toca vivir.

Si bien ya no se observan las largas filas de décadas atrás, las colas siguen existiendo. 

“Acceder a un turno para Cardiología o Neumonología es una odisea en cualquier clínica privada, la espera ronda los dos meses y, en algunos casos, la consulta se tiene que abonar de manera particular porque los especialistas ya no quieren recibir las prepagas, incluso, algunos te cobran coseguro”, expresó Miranda, una mendocina que cuenta con prepaga.

De acuerdo con el panorama remitido por la Asociación de Clínicas y Sanatorios (Aclisa), las demoras dependen de muchas variables, sobre todo, de las especialidades a las que se desea acceder, pero en general las que más cuestan son: Reumatología, Endocrinología, Inmunología y Diabetología, en las que los pacientes pueden llegar a esperar hasta 60 días para acceder a un turno.

Los motivos para justificar esa espera son varios, pero básicamente se destacan la gran demanda en determinadas especialidades y la falta de profesionales.

La modernización no estaría ayudando

Pero no sólo la espera para acceder a un turno se observa en la parte privada, sino que en el sector público también existe y es allí donde el golpe es mayor, ya que los que acceden a ese tipo de sistema, por lo general, son los más vulnerables.

Si bien la modernización tecnológica llevó a que hoy la mayoría de los hospitales públicos y centros de salud gestionen los turnos de manera online o telefónica, mediante el 148, las falencias siguen presentes.

Según cifras oficiales del Gobierno de Mendoza, se otorgan unos 2.500 turnos por día para residentes del Gran Mendoza, éstos se distribuyen entre centros de salud y el Hospital Central.

La espera para acceder es relativa y varía según la especialidad, pero según refirieron desde el Ejecutivo, “no supera los 15 días”.

Sin embargo, el mayor inconveniente que encuentran en el sector es que “el 40% del total de los turnos programados y asignados no son cumplidos, es decir, la gente no asiste a los efectores públicos cuando corresponde”.

El sistema de turno procesado en el 148 reporta solicitudes del Gran Mendoza y se atiende la demanda de los centros de salud y hospitales públicos como: Dr. Ramón Carrillo, Humberto Notti, José Nestor Lencinas, Luis Lagomaggiore, Regional Diego Paroissien, Regional Malargüe y Teodoro Schestakow.

En tanto, las personas que viven en el interior de la provincia, la solicitud de turnos en los centros de salud es presencial, según modalidad propia de cada efector.

Con este servicio se supone que el paciente puede obtener su turno, acortando los tiempos de atención y mejorando la eficiencia en los centros de atención primaria.

“Cada vez que llamo no atiende nadie o lo hace una máquina que sólo expresa que los operadores están todos ocupados. Es imposible poder acceder a un turno telefónico en cualquier momento del día”, contó Olga, una de las tantas ciudadanas que ha manifestado su queja para con el sistema.

Cómo se otorgan los turnos en el Central y el Notti

Desde hace un año y medio, acceder a un turno para ser atendido en el Hospital Central dejó de ser una odisea, sobre todo, para los que residen en zonas alejadas al Gran Mendoza.

El nosocomio implementó un sistema de turnos online y sólo pueden acceder aquellas personas que:

  • Cuentan con una orden de derivación de un centro de salud o profesional médico.
  • No posean obra social o prepaga.

Según contaron desde el Departamento de Control y Gestión, se otorgan entre 700 y 1.000 turnos diarios, en tanto, la generación de los mismos tarda entre dos o tres días y la demora tiene que ver con un sistema de filtrado que realiza el personal designado.

“La espera que existe para lograr un turno no supera los 4 días en el 80% de las 50 especialidades que se ofrecen en el Central, en tanto, hay algunas que son muy demandadas, en las que la demora es mayor, pero no llega a las 2 semanas de espera”, contó Ariel Samper, de Control y Gestión.

Entre las especialidades más demandadas y que mayor demora presentan a la hora de acceder a un turno aparecen: Traumatología, Neurocirugía, Neurología, Endocrinología y Oftalmología (en algunas ocasiones).

El médico contó, además, que en el nosocomio no se otorgan turnos a largo plazo ya que han comprobado que se pierde, debido a que los pacientes necesitan resolver su situación de manera inmediata, por lo que, en muchos casos, buscan alternativas en otros efectores tanto públicos como privados.

En cuanto a los turnos que se entregan para los pacientes crónicos, los que asisten al hospital con mayor frecuencia, la generación se realiza de manera interna y los pacientes lo hacen directamente por ventanilla, ya que el número de solicitudes es menor.

En el Hospital Pediátrico Humberto Notti se atienden anualmente unas 149.718 consultas ambulatorias, las mismas se dividen entre las 54 especialidades que cuenta la institución.

Los turnos se solicitan por teléfono y de manera presencial por ventanilla y las especialidades más demandadas como Cardiología, Neurología, Oftalmología, entre otras, abren sus agendas cada tres meses y otorgan entre 400 y 500 turnos. A esos también se suman los pacientes que requieren atención urgente en dichos sectores.

En tanto, el Servicio de Guardia atiende por día alrededor de 570 niños, el número varía según la demanda estacional.

Anualmente, las consultas en la guardia llegan a 167.438 (las mismas corresponden a Guardia Clínica, Cirugía, Traumatología y Pediatría).