Los intendentes radicales de Rivadavia, Junín y La Paz tienen previsto adelantar las PASO al segundo domingo de abril de 2015. Esto complicaría al principal candidato del partido, Alfredo Cornejo. Pero el intendente de Godoy Cruz salió a despejar temores propios y aseguró que quienes tienen que preocuparse son los postulantes del justicialismo, debido a la incidencia electoral que tienen San Rafael, Guaymallén, Las Heras y Maipú, donde se analiza la posibilidad de municipalizar los comicios. Sin embargo, admite que le gustaría que sus correligionarios del Este no tomen esa carta de la baraja: “No ha habido pelea, pero si me piden la opinión, prefiero que no lo hagan”.

Tal como informó el lunes El Sol, Mario Abed, Ricardo Mansur y Gustavo Pinto avanzan en la posibilidad de separar las elecciones Primarias Abiertas Simultáneas y obligatorias. El esquema previsto por los caciques territoriales es que unifiquen para el 12 de abril que los ciudadanos de esos departamentos del Este voten en las PASO y vuelvan a hacerlo el segundo domingo de junio. El plazo que tienen es el próximo 6 de enero, porque la ley establece que tiene que haber 90 días entre el momento que se fija la fecha y la votación. 

En los mentideros radicales, apuntan que la decisión se fundamenta en el marco interno posterior al Congreso de Tunuyán, donde se permitió la posibilidad de acordar con fuerzas como el PRO, que dejó a Cornejo como claro vencedor, pero también porque el Gobierno no ha convocado formalmente a elecciones.   

Cornejo por su parte minimizó la decisión de sus correligionarios del Este, alineados con Julio Cobos. Según trascendió en la mañana del lunes, estaba previsto que los cuatro intendentes se reunieran en Junín para charlar sobre esta estrategia que los distancia, pero finalmente la reunión no se dio entre otras cosas porque Sergio Pinto, titular de la UCR, se encontraba enfermo y porque Mansur viajaba a Córdoba para pasar las vacaciones con su hijo. 

Para el intendente de Godoy Cruz, la invocación del desdoblamiento se debe a una “operación” lanzada por el Gobierno, aunque deja entrever cierta crítica a sus pares. Y hace esta particular apreciación: “Los que invocan a los radicales del Este, son los peronistas. En la Legislatura, los intendentes se hacen amigos y pierden la función que deben llevar. Error que trato de no cometer”.

Cornejo hace esta comparación: el desdoblamiento de Junín, Rivadavia y La Paz aglutinará aproximadamente a unos 50 mil votantes. En cambio, si los intendentes justicialistas deciden separar los comicios en Guaymallén, Las Heras, San Rafael y Maipú -según los trascendidos- movilizarán a unos 600 mil electores.

“En la Legislatura, los intendentes se hacen amigos y pierden la función que deben llevar. Error que trato de no cometer”.

Lo que quiere decir es que la estrategia del desdoblamiento terminará debilitando al candidato del justicialismo, porque esos cuatro departamentos tiene el mayor peso electoral en la provincia.

En cambio, asegura que la decisión de los Territoriales no le afectarían si fuera por la candidatura a gobernador sino que se apoyaría “en el prestigio de ellos”.    

“¿Quién es el que se debilita en esta estrategia de desdoblamiento?”

“La verdadera crisis de los partidos, en cuanto su estrategia, está en el peronismo, no en el radicalismo. Desde el Congreso de Tunuyán, el peronismo ve que venimos fuerte y que vamos a ganarle”, señaló el jefe comunal en una de sus habituales estocadas de esgrima verbal. En esa línea, sostuvo que el radicalismo “mitiga el efecto arrastre” porque lleva a tres candidatos presidenciales: Julio Cobos, Ernesto Sanz y, atención, Sergio Massa -del Frente Renovador-. 

“El peronismo ve que puede perder algunos municipios que tienen como muy seguros, como San Rafael y Las Heras, y le tienen miedo al efecto arrastre de la oposición unida”, interpretó.

Sin embargo, la movida realizada por Abed, Mansur y Pinto no deja de afectarle en algún punto. Cornejo admite que en las charlas que han tenido con los tres intendentes del Este que “yo prefiero que vayan junto con la -elección- del gobernador”.

“Los acompaño, no los voy a criticar por esa decisión. No ha habido pelea ni cortocircuito. Pero si me piden la opinión, prefiero que no lo hagan”.