“Esta es la foto del grupo de enfermeras que trabajaba conmigo en Sierra Leona. Todas murieron por ébola. No sé si la imagen te sirve, a mí me emociona”. Estas palabras pertenecen a la médica mendocina Estela Celia Kohn, que formó parte de Médicos Sin Fronteras, la Cruz Roja Internacional y el equipo sanitario de la ONU.
Hace dos años está instalada en San Rafael y, recientemente, las organizaciones internacionales la volvieron a convocar para que los ayude en la lucha contra el virus que ha afectado a más de 7.400 personas y ha causado más de 3.400 muertos.
La médica es cirujana y especialista en ginecología, ha recorrido casi toda África con diferentes misiones, ha estado en fuego cruzado en Afganistán y ahora evalúa volver al continente negro a prestar ayuda. “Se murieron las siete enfermeras que eran parte de mi equipo en Sierra Leona y también el médico que era mi compañero en Liberia. En este momento necesitan gente, y yo estoy evaluando si voy o no. Este virus se contagia fácil, si dejás un centímetro de tu piel al descubierto ya estás corriendo peligro”, narró la médica.

Kohn aseguró no tener miedo de viajar porque ya se ha enfrentado varias veces a la muerte: “Estuve en plena guerra en Afganistán, las balas me pasaban por arriba de la cabeza. A mí el ébola no me asusta, aunque es para asustarse. Creo que la gente no ha tomado conciencia de lo que significa. Si no se toman los recaudos necesarios, esto puede llegar a convertirse en una pandemia”.

Para la ginecóloga, los organismos internacionales han reaccionado tarde frente al virus y por esto hay tantas víctimas. “África tiene cerca de 55 países y las realidades son muy distintas. A mí me gusta el África negra y fue algo que me atrapó por eso estuve tantos años prestando ayuda y volvería a hacerlo. Allá, todo es muy diferente a como lo muestran en la televisión y en algunos lugares llega a ser más duro de lo que se ve. El virus se instaló hace más de seis meses pero los trabajos fuertes para combatirlo han empezado hace muy poco”, agregó la mujer que habla con pasión de esas tierras.

Argentina no está preparada para afrontarlo
Los brotes de enfermedad por el virus del ébola tienen una tasa de letalidad que puede llegar al 90 por ciento. Los científicos no logran dar con un tratamiento específico ni vacuna para las personas ni los animales contagiados.
Para que los médicos no se contagien necesitan tener los recursos de protección necesarios y los cuidados justos al estar en contacto con los enfermos. “No sé si hay posibilidades de que se instale en Argentina. Estamos bastante lejos y nadie viaja hasta allá masivamente como para traernos el ébola. Inclusive no creo que haya tanta gente loca como yo que quiera ir a colaborar”, analizó la médica.
Mientras que confió que de instalarse el virus en el país, “Argentina no está preparada sanitariamente para hacerle frente. Si faltan guantes en los hospitales, imaginate que será difícil que se provean de trajes de protección para trabajar con estos infectados”, cerró Kohn en charla desde San Rafael.

