El martes por la noche, el presidente Javier Milei anunció la firma de un mega Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU), que contó con más de 360 artículos para desregular la economía argentina. La norma deberá ser tratada en el Congreso para ser refrendada, pero las posturas son bastantes antagónicas dependiendo los espacios políticos.
En Mendoza este escenario se repite: desde el peronismo aseguran que se votará en contra, desde el sector libertario a favor, mientras que el radicalismo aún no definió una postura partidaria, pero tiene sus dudas con respecto al proyecto.
A favor
Los legisladores mendocinos del espacio oficialista de La Libertad Avanza celebraron la decisión y confirmaron que apoyarán el DNU en el Congreso.
Para el diputado Facundo Correa Llano, el DNU constituye “las bases para la reconstrucción de la economía argentina. Donde el espíritu del mismo es más Libertad y competencia”.
El demócrata contempló que el decreto deroga más de 35 leyes y decretos, y modifica más de 250 normas y destacó la importancia de las modificaciones sobre el Código Civil y Comercial ya que, según su visión, permitirán mejorar los mercados de alquileres y de medicina prepaga
“Para reforzar el principio de libertad contractual entre las partes y garantizar que las obligaciones contraídas en moneda extranjera deban ser canceladas en la moneda pactada y la incorporación de empresas de medicina prepaga al régimen de obras sociales. Estas son medidas muy positivas para la sociedad y obviamente que votaremos a favor en el Congreso“, adelantó Correa Llano.
Por su parte, Mercedes Llano sostuvo que “la libertad es el faro” y que con el DNU “se terminan años de dependencia y avasallamiento del estado”, por lo que “el primer paso es erradicar el intervencionismo estatal en todas las actividades de la vida cotidiana”.
En contra
“Nosotros entendemos que es anticonstitucional, y lo vamos a votar en contra sin ninguna duda” aseguró el diputado de Unión por la Patria, Adolfo Bermejo.
El maipucino aseguró que la mayoría de los artículos “carecen de urgencia” y que se “avanzó en contra del Poder Legislativo“.
“Este mega decreto busca avanzar por sobre las atribuciones que le corresponden al Poder Legislativo. Además, al ser un paquete, hay demasiadas cuestiones que lejos están de ser urgentes, como la derogación de la Ley de Manejo de Fuego, o las reformas del código aduanero”, indicó Bermejo.
Ya en la semana, la senadora Anabel Fernández Sagasti había adelantado la postura del kirchnerismo para la cámara alta.
“Nulo, de nulidad absoluta e insanable”, determinó sobre el decreto la referente cercana a Cristina y que representará al frente en la comisión bicameral de Trámite Legislativo que elevará el despacho para su tratamiento en los recintos.
Para Sagasti, Milei “menosprecia” al poder legislativo porque “no solo consta en esquivarlo, sino en que a través del mismo deroga leyes que fueron ampliamente discutidas por el Parlamento y muchas de ellas aprobadas con apoyo unánime de los diferentes espacios políticos”.
En general, la crítica del peronismo que tradujo la senadora surgida de la cantera de La Cámpora apunta a que el decreto impone “un feroz ajuste” y que, por el contrario, los derechos laborales “no son el problema”, sino el “muro de contención”.
La indefinición radical
Desde el partido centenario aún no han definido una postura partidaria, y aseguraron que se encuentran terminando de estudiar a profundidad los detalles de la norma. En general, los problemas que ha observado el radicalismo son más de fondo que de formas, según los distintos referentes que han hablado por estos días.
El diputado Julio Cobos confirmó que continúan las discusiones sobre cómo actuará el frente debido, principalmente, a las características del DNU.
“No hay una postura definida todavía en el bloque de diputados”, aseguró el ex gobernador mendocino y recalcó que “por supuesto que hay muchas voces en contra en cuanto a la forma de las características del DNU, por que deroga 41 leyes, seis en forma parcial y 34 modificaciones, lo que afecta en su totalidad 81 leyes que actualmente están vigente”, graficó sobre el cuerpo voluminoso del texto enviado por la Casa Rosada. “Esa no no es la característica normal de un decreto de necesidad de urgencia y también hay cuestiones que objetables como el tema del Código Aduanero”, observó Cobos.
Además, el legislador señaló que el radicalismo le presentará otros caminos al presidente para que su tratamiento sea de una mejor manera para la ciudadanía. En el partido, sintetizaron la idea del senador Martín Lousteau, para que el Gobierno envíe una “ley espejo” que permita abrir la discusión y el contenido del decreto para que se vote por capítulos.
“Hay mucha voluntad de ofrecer distintas alternativas para lograr el objetivo entre ellas, una ley espejo o que desdoblen al DNU en varios decretos distintos, de manera tal que aquellos temas que estén con posibilidades de consensuarse rápidamente conforman un agrupamiento y aquellos que son más sensibles más delicados como tema laboral es ley de tierra, tratarlos aparte y aquellos que son de índole tributario, avanzar con una ley”.
En tanto, la diputada Pamela Verasay aseguró que si bien hay puntos debatibles, en líneas generales, la mayor parte del texto apunta a solucionar inconvenientes genuinos que sufre la ciudadanía.
“Dada la amplitud del decreto aún se continúa analizando su letra y cómo será su implementación. Seguramente tiene puntos observables, pero cualquiera que lo haya leído, en términos generales, sabe muy bien que propone cambios en la legislación que responden a los problemas que sufren gran parte de los argentinos, aporta soluciones destinadas a mejorar la calidad de sus vidas. Como también en el caso de las pymes hay cambios importantes destinados a mejorar la competitividad. La mayoría, medidas muy urgentes luego del destrozo que dejó el kirchnerismo“, argumentó.
La batalla
En el Congreso, el decreto será analizado por la bicameral de Trámite Legislativo. Es una instancia de diez días que tienen los legisladores nacionales para sacar despacho sobre la norma, una cuestión natural para cada norma pero que ahora resalta por el volumen del DNU.
En esta comisión integrada por 16 legisladores -8 senadores y 8 diputados- se dará la batalla por la validez del decreto, ya que la comisión analizará si es constitucional y si la “necesidad y urgencia” está justificada, pero no discute sobre el fondo de la ley.
Con ese despacho, el decreto tiene que ser tratado por las cámaras. Ahí se jugará la suerte de Milei para desregular la economía, a todo o nada. Si las dos cámaras lo rechazan, entonces la maniobra cae. Pero si sólo una de las cámaras lo rechaza, entonces el DNU se mantiene vigente.
