El Gobierno de Mendoza abrió el proceso para concesionar la gestión y explotación del estadio cubierto Aconcagua Arena, con el objetivo de transformarlo en un espacio para espectáculos, congresos y eventos deportivos. Las interesadas son empresas con experiencia en el rubro.
El estadio Aconcagua Arena fue concebido con fines deportivos pero nunca logró consolidarse como sede habitual de competencias federativas, más allá de algunos eventos puntuales como la Premier Pádel en 2023, torneos de futsal y encuentros oficiales de la Liga Mundial de vóley, entre otros.
La megaestructura deportiva cuenta con las dependencias de un campo de juego multideporte con una capacidad para 8.500 espectadores sentados y un mantenimiento mensual de aproximadamente 25 millones de pesos. Ese canon “queda cubierto con lo que se obtiene por el alquiler del predio”, expresaron desde la Subsecretaría de Deportes.

Esta mañana el Gobierno abrió el proceso para concesionar la gestión del Arena Aconcagua. El proyecto de pliego de condiciones ya está disponible para consulta pública y se podrán presentar observaciones hasta el 30 de septiembre. Un dato no menor es que la empresa que se quede con el estadio mendocino, uno de los techados más grandes del país, podrá explotarlo durante 20 años.
El subsecretario de Deportes, Federico Chiapetta, explicó que la intención del Gobierno es contratar a un operador privado con experiencia en la organización de eventos masivos y espalda financiera para afrontar los costos para poner a punto el lugar ya que, sólo la instalación del aire acondicionado supondría una inversión de 3 millones de dólares.
“Está el compromiso por parte de algunas empresas que quieren competir pero no hay nada cerrado, no tenemos una garantía. Las empresas tienen experiencia en espectáculos artísticos, organización de eventos y espalda financiera para poder competir”, expresó Chiapetta.
La estrategia del Gobierno de Mendoza apunta a subsanar las deficiencias de infraestructura que arrastra el predio: según cálculos extraoficiales podrían llegar a los 5 millones de dólares.
“El Movistar Arena tiene más de 200 shows al año. Para que el negocio les cierre a los empresarios tienen que tener una agenda impresionante y eso no lo puede hacer cualquiera y menos el Estado”, agregó el funcionario.
Entre las inversiones que deberán realizar los privados que se hagan cargo de esa concesión se destaca la instalación de sistemas de climatización y mejoras en la sonorización, indispensables para ampliar la funcionalidad del recinto deportivo. Por otra parte, el contrato de concesión incluirá el pago de un canon anual, que será destinado a programas de deporte social, y la reserva de seis fechas al año para actividades organizadas por el Gobierno provincial.
