Así luce Las Cuevas. Fotos: Gendarmería Nacional.

Continúa el mal tiempo en alta montaña, con intensas nevadas y unos mil camiones varados, a la espera de la reapertura del Paso a Chile. Las temperaturas en las zonas cordilleranas son extremas, rondando entre los -11 y los -22 grados, con una sensación térmica que llegó a los -27 grados en Las Cuevas, lo que complica aún más el panorama para los transportistas y el personal de mantenimiento vial.

Pese a este panorama, los modelos meteorológicos indican que durante la tarde de este martes, entre las 15 y las 21, se registrarán nuevas nevadas en la alta montaña. Sin embargo, las proyecciones son más alentadoras para el miércoles. Las condiciones climáticas mejorarían, lo que abre una posibilidad de habilitar el tránsito.

Mejoran las condiciones y habrá buen tiempo en cordillera

Según refirieron desde Gendarmería Nacional, “el mayor inconveniente para una apertura total y sostenida se encuentra del lado chileno, donde las tareas de despeje y seguridad pueden ser más complejas”.

Pese a ello, las autoridades prevén que el miércoles, cerca del mediodía, podría generarse una “ventana” para la circulación de vehículos.

La buena noticia es que, de confirmarse, esta reapertura se extendería por unos diez días, lo que permitiría regularizar el tránsito y descongestionar el paso.

Asistencia a transportistas

Mientras se aguarda la reapertura del corredor fronterizo, los transportistas que se encuentran varados en la zona están siento asistidos sanitariamente.

El operativo fue dado a conocer en las redes por el Gobierno: “Con el cierre del Paso Cristo Redentor, el @MinSaludMza puso en marcha el protocolo de invierno y comenzó con las rondas sanitarias en Uspallata”.

Como cada año, se esperan 24 horas desde el corte para que los espacios comiencen a ocuparse y, desde entonces, un móvil sanitario con chofer y médico recorre diariamente —alrededor de las 14 — los principales playones (ASI, YPF y Eje 3). También se realiza una segunda ronda más tarde si fuera necesario.

“Hasta ahora no se registraron novedades sanitarias significativas, a diferencia del año pasado, cuando se atendieron casos de hipertensión y diabetes”, indicó el funcionario.

Mientras tanto, el equipo de salud continúa en alerta, disponible ante cualquier requerimiento, y con capacidad de traslado inmediato al hospital si fuera necesario.