Una investigación internacional sobre el impacto de las restricciones por la pandemia en los niveles de delitos, liderada por la Universidad de Cambridge (Inglaterra), destaca que el Gran Mendoza registró un descenso mayor al promedio global en agresiones, hurtos, robos y homicidios.
La trabajo final, publicado en la revista científica Nature Human Behaviour, se realizó sobre 26 ciudades (Barcelona, Río de Janeiro, Chicago, Toronto, Tel Aviv, Montevideo, Zurich, Londres, Seúl, Auckland y Amsterdam, entre otras) de 22 países de los cinco continentes. En Argentina sólo se tomó el caso del Gran Mendoza “por la disponibilidad y calidad de los datos”.
“Es destacable que la provincia de Mendoza no sólo tenía a tiempo, datos de relativa calidad, sino que también los puso a disposición de investigadores. Lo cual es una excepción en nuestro país”, comentó Diego Fleitas, profesor del Centro de Estudios Latinoamericanos sobre Inseguridad y Violencia (CELIV) de la Universidad Nacional de Tres de Febrero (UNTREF).
Fleitas desarrolló la investigación local junto a Marcelo Bergman, director del CELIV. “El trabajo abre un interrogante por las causas que facilitan el delito y las lecciones aplicables a las políticas de prevención delictual”, expresó.
En el estudio se analiza el impacto de las medidas de restricción a la movilidad por ciudad en la evolución de seis tipos de delito:
- Agresiones
- Hurto
- Robo de viviendas
- Robo
- Hurto/robo de vehículos
- Homicidios
El periodo analizado fue una serie histórica que muestra las tendencias, hasta el primer semestre del 2020.
El caso de Mendoza
La investigación reflejó que en el Gran Mendoza se observa una variación porcentual del promedio diario de los distintos tipos de delitos mayor que el promedio del estudio publicado en Nature.
- Ataques a las personas (-53,1%)
- Hurto (-69,4%)
- Robo a viviendas y a las cosas (-57,1%)
- Robo (-68.2%)
- Robo o Hurto de Vehículos (-64,7%)
- Homicidios (-33,3%)
“Mendoza tuvo un comportamiento similar al resto de la muestra, aunque sus niveles de actividad delictual posterior a las restricciones fueron algo menores al promedio de las otras jurisdicciones del mundo”, destacaron los investigadores.
En el estudio no se incluyeron delitos vinculados a violencia doméstica o de género. Por otra parte, los expertos destacaron algunos puntos de debates a analizar partir del estudio:
- La evolución del delito post pandemia.
- Cómo fue la reacción del crimen organizado y las consecuencias de los hallazgos.
- La importancia que tendrían respecto a políticas de seguridad.
- E qué medida se puede extraer lecciones y políticas que sean sostenibles en contextos normales.
Resultados globales
Si bien los resultados fueron diferentes por ciudades, en promedio las medidas de restricción generaron una reducción del 37% en el conjunto de los delitos, siendo menor para homicidios (-14%) y la mayor disminución respecto a robo (-46%) y hurto (-47%).
También se registraron bajas importantes también en robo a viviendas (-28%), hurto/robo de vehículos (-39%) y agresiones (-35%).
A su vez los mayores niveles de restricción de movimiento, medidos a través del Oxford Covid-19 Government Response Tracker y los índices de movilidad de Google, tendieron a predecir una mayor disminución del delito.
De acuerdo con los investigadores de la UNTREF, una de las posibles explicaciones a esta caída, la dan las teorías de la “oportunidad” y de las actividades rutinarias, que resaltan que los delitos tienden a ocurrir en espacios públicos, donde una mayor cantidad de delincuentes motivados, encuentran a sus potenciales víctimas. Esto puede variar dependiendo del tipo de delito y lugar, así como de los niveles de mayor presencia policial. Todos estos factores habrían sido afectados por las medidas de restricción.
“Como los efectos de las restricciones en el delito analizados en este paper que publicó la prestigiosa Nature fueron más bien de corto plazo, ya estamos llevando a cabo otro estudio para ver los efectos de mediano y largo plazo”, anticipó Fleitas.
