Javier Milei es el político argentino más popular del país a seis meses de asumir el mandato. Sin embargo, hay luces de alerta en el tablero de comandos. Así lo advierte, al menos, la última encuesta sobre una caída en su imagen que abarca a algunas de las figuras de su gabinete e, incluso, han disminuido los niveles de aprobación de su gestión.

El estudio encarado a fines de julio por la consultora Reale-Dalla Torre muestra por un lado los datos alentadores, pero también aquellos que pueden interpretarse como el fin de luna de miel con quienes lo votaron. El estudio también había dado indicios del humor social de los argentinos y las medidas económicas que se han tomado en el Gobierno nacional.

Entre estas últimas, si bien el presidente mantiene un índice elevado de popularidad, la imagen del economista libertario muestra una declinación por segundo bimestre consecutivo.

La aprobación de su gestión presidencial pasó del 47,4% en mayo al 41,3% en julio. También se registra un incremento en aquellos encuestados que todavía no tienen una evaluación puntual sobre la marcha de Milei en la Casa Rosada: subió del 11% al 19%. Para los encuestadores, esto refleja más dudas que certezas sobre la pericia del Ejecutivo nacional.

También es fuerte otro dato: el 31,6% de los encuestados considera que Milei improvisa en sus decisiones. La anterior medición daba un 26%. Más de cinco puntos de diferencia en la perspectiva, lo que para los encuestadores puede erosionar la confianza en la capacidad de Milei para llevar adelante al país.

Pero el semáforo no todo es amarillo para el presidente. Todavía cosecha una importante adhesión que da luz verde para una potencial fusión entre su incipiente partido, La Libertad Avanza, todavía conformándose en distintos distritos; y el PRO, con más experiencia en la vida política. El 65% de los votantes de ambos partidos están a favor.

El ranking a fines de julio

Javier Milei cuenta con casi el 50% de imagen positiva. Está al tope, pero no deja de estar polarizado en este aspecto, porque hay que tener en cuenta que la negativa llega al 44%. Su compañera de fórmula, Victoria Villarruel, puede ostentar niveles muy cercanos: su imagen positiva es del 45%, mientras que el 42% la rechaza.

Las dos figuras del gabinete libertario que aparecen en el estudio tienen mayores niveles negativos que positivos en este aspecto: la ministra de Seguridad Patricia Bullrich tiene casi un 52% de rechazo y la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, la supera con casi el 58% de imagen negativa.

El relanzado Mauricio Macri, de nuevo como presidente del PRO, sigue en el fondo de la tabla, apenas superado por Martín Lousteau. El ex mandatario tiene un 62% de imagen negativa. De igual manera los dos kirchneristas que aparecen en la tabla: el gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, está mejor posicionado que Cristina Fernández de Kirchner.

¿Se rompió el blindaje?

Pero hay que observar la película, no sólo la foto. En el estudio realizado en mayo, los niveles de popularidad de Milei eran más elevados que en la medición de julio: en aquel momento llegaban al 52,5%, mientras que ahora no llega al 50%.

Leve disminución, mientras que Villarruel se mantiene incólume, aunque tuvo su periodo más agitado en medio de escándalos internacionales, como sus dichos contra Francia y la desautorización de la Casa Rosada.

De los libertarios, el único creció es el diputado nacional y vocero en el Congreso, José Luis Espert, que pasó de un 27,7% a un 30%. Bullrich y Karina M., en tanto, bajaron 6 y 5 puntos, respectivamente.

En el kirchnerismo, Kicillof mejoró casi tres puntos, mientras que Cristina tuvo una performance similar. Si bien recuperan popularidad, la imagen negativa sigue siendo ampliamente más desfavorable.

Más llamados de atención

Hay otros alertas que ya deben vislumbrar en Casa Rosada. Tienen que ver con las expectativas a largo plazo y la certeza de que de la mano de Milei el país tendrá un crecimiento sostenido.

De mayo a julio, creció la incertibumbre. Es decir, la mayoría de los encuestados no están nada seguros de que Milei conduzca a ese paraíso de estabilidad: ese índice creció poco menos de cinco puntos. Y, a la par, disminuyó casi 6 puntos en aquellos que en mayo se sentían muy seguros.

De igual manera, la confianza se retrotrajo seis puntos entre un bimestre y otro.

Un “aproach” para las elecciones de 2025

Los partidos ya están movilizando sus estructuras y las encuestadoras toman apuntes y generan mecanismos de pregunta-respuesta para saber a quién votarían los argentinos si los comicios legislativos de medio término fuesen mañana.

En este punto, la decisión está polarizada respecto al 80% de los consultados. La mitad, votaría a favor de los candidatos que proponga el gobierno de Javier Milei. La otra mitad buscaría ponerle un coto al economista libertario y votaría candidatos de la oposición.

Pero también hay una señal de alerta para el gobernador Alfredo Cornejo que se deja ver en la encuesta de la consultora más cercana al Ejecutivo provincial. En esa perspectiva, si las elecciones fueran mañana, la mayoría de los consultados votaría por un candidato opositor a Cornejo: un 41,2% se expresaría así en las urnas, mientras que un 39% lo haría por el oficialismo.