El Gobierno nacional busca modificar el financiamiento del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA) y abrió un debate dentro de la cadena cárnica. Mientras las entidades agropecuarias y cámaras frigoríficas nacionales expresaron su rechazo a la iniciativa, desde Mendoza consideraron que el cambio no tendrá consecuencias sobre el precio de la carne.
El anteproyecto, impulsado por el Ministerio de Desregulación que conduce Federico Sturzenegger, propuso que los aportes que actualmente realizan de manera obligatoria productores y frigoríficos pasen a ser voluntarios a partir del 1 de octubre de 2027.
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Qué cambiaría
La iniciativa modifica la Ley 25.507, que dio origen al IPCVA en 2001, y forma parte del proceso de revisión de organismos financiados mediante contribuciones obligatorias del sector privado.
El borrador establece que, desde octubre de 2027, dejarán de cobrarse los aportes obligatorios destinados al instituto y que tanto el Senasa como la Secretaría de Agricultura deberán dejar de percibir esos fondos y desactivar los mecanismos administrativos asociados a ese sistema.
Actualmente, los productores aportan el equivalente al 0,07% del valor índice de la res vacuna en plaza de faena, mientras que la industria frigorífica contribuye con un 0,03%.
“No influye en el precio”
Frente a la discusión nacional, el presidente de la Cámara de Abastecedores de Carne de Mendoza, José Rizzo, aseguró que el posible cambio no tendrá impacto sobre el bolsillo de los consumidores.
Según explicó, el aporte representa un porcentaje mínimo dentro de la estructura de costos de la actividad. “Es un aporte pequeño y para los frigoríficos del interior no afecta en los costos. Si lo hacen voluntario, no va a modificar el precio de la carne porque no incide en el costo de la faena ni en el valor del producto, tanto en la media res como en el mostrador”, sostuvo en diálogo con El Sol.
Rizzo incluso remarcó que, para el sector local, la continuidad o eliminación del aporte resulta prácticamente indistinta. “A nosotros nos da igual. Si hubiera que seguir pagándolo, no afecta el costo. Y si deja de pagarse, tampoco va a afectar el precio”, afirmó.
Rechazo a nivel nacional
La posición de Mendoza contrastó con la expresada por las principales entidades agropecuarias y frigoríficas del país. A través de un documento conjunto, organizaciones como la Sociedad Rural Argentina (SRA), Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Coninagro, Federación Agraria Argentina (FAA), el Consorcio ABC, Cadif, Ciccra, Fifra y Unica manifestaron su respaldo al IPCVA y cuestionaron el proyecto oficial.
Las entidades advirtieron que convertir los aportes en voluntarios podría reducir significativamente los recursos del instituto y poner en riesgo las campañas de promoción de la carne vacuna argentina tanto en el mercado interno como en el exterior.
Además, remarcaron que el IPCVA no recibe fondos del Estado, sino que se financia exclusivamente con los aportes realizados por los distintos integrantes de la cadena bovina.
