Juan Carlos Iñíguez fue otro de los testigos que declaró este miércoles en el megajuicio contra Walter Bento, acusado de liderar una asociación ilícita que cobraba coimas a presos a cambio de beneficios judiciales. Se trata de un hombre que fue investigado por ex juez federal y posteriormente condenado por un contrabando que, según relató, tenía una relación cercana con Diego Aliaga.
“No me acuerdo”, fue la frase más repetida por el testigo, quien entró en algunas contradicciones e imprecisiones. Sin embargo, contó bajo juramento ante el Tribunal Oral Federal N°2 algunos hechos llamativos del presunto vínculo entre Bento y el ex despachante de aduanas asesinado, señalado como un miembro importante de la banda.
“Aliaga entraba y salía del juzgado federal, tenía relación con el juez Bento, siempre lo mencionaba”, indicó.
Iñíguez afirmó que conoció a Aliaga hace aproximadamente 25 años y que el nexo fue Jaime Alba, uno de los 30 procesados en la megacausa. “Festejó uno o dos cumpleaños en mi casa, cada tanto nos veíamos”, expresó.
Hubo dos situaciones que sobresalieron en su declaración. Sin precisar fechas, manifestó que Aliaga compró en un remate un terreno ubicado sobre el Carril Nacional y que cuando le preguntó de dónde sacó el dinero, la respuesta fue: “Me la dio el ‘viento’, esto es de él”.
“El ‘viento’ es Bento, él le decía así cuando estaba conmigo”, aclaró el testigo. La compra de esa propiedad, donde según Iñíguez una vez compartió un asado con Aliaga y el ex magistrado, tenía un fin específico: almacenar gasoil en los tanques que estaban enterrados en el lugar.


El negocio arrancaba comprando el combustible en una petrolera que no estaba habilitada para comercializarlo pero que, de acuerdo con Iñíguez, tenía protección del juzgado. Luego Aliaga lo vendía al menudeo.
“Me dijo que si necesitaba combustible, me lo vendía un 25% menos de lo que salía regularmente. Le pregunto cómo hacía para conseguirlo y me dijo que tenía arreglos con el juzgado”, destacó el testigo, quien agregó: “Siempre que hablo de juzgado, me refiero al juzgado de Bento”.
Iñíguez dijo que en otra oportunidad, acompañó a Aliaga a un club de golf para entregarle en mano un sobre, presuntamente con el dinero de una coima, a Bento. “Me pagaron $10.000”, explicó el hombre que estuvo preso por contrabando.
En esa causa también cayó Gonzalo Adrián Ramírez Madrid, un ex jefe aduanero que declaró este martes y denunció que, mientras estaba preso, Aliaga lo llamaba por teléfono para exigirle una importante cantidad de dinero para aliviar su situación judicial.
“Te la voy a hacer corta. Para salir de ahí tenés que poner 40 mil dólares, y además tenés que ubicar al resto de los imputados y entre todos juntar 200 mil dólares”. Esa fue una de las frases que Ramírez Madrid escuchó de Aliaga, quien agregó que el dinero era para “el Volkswagen”.
“Lo decía por el Vento, el auto”, señaló el ex aduanero, en referencia al juez recientemente destituido y detenido. Sin tantos detalles, Iñíguez confirmó este miércoles la versión de su compañero de pabellón.
