A poco menos de 72 horas de las elecciones legislativas del próximo 26 de octubre, el gobernador Alfredo Cornejo estuvo en el programa Opinión de LVDiez, en donde no sólo se refirió a la actualidad del país y las expectativas de cara a los comicios, sino que también profundizó en temas vinculados a temas clave de la provincia.

“Lamento que sea así”, dijo sobre el “todo o nada” en el que se ha convertido la elección de medio término. “Me gustaría estar en un país normal”, valorizó.

“Hace tres o cuatro meses atrás el Gobierno arrasaba en las elecciones y tomaba decisiones en función de que arrasaba. Hoy estamos viendo si gana o no gana. Eso no da previsibilidad”, sostuvo.

“Hasta yo, que soy protagonista, estoy cansado, cómo no voy a comprender al ciudadano que lo angustia tanta inestabilidad”, sostuvo el mandatario. Y reconoció que “la economía marca el pulso. El metro cuadrado importa mucho y hasta hace 4 meses la gente valoraba la baja de la inflación”.

“No es un detalle menor que baje la inflación, no es una condición suficiente”, consideró el mandatario y evaluó que hoy los mendocinos tienen otras demandas.

El acuerdo con Milei

Sobre el frente electoral que firmó con el presidente Javier Milei, Cornejo sostuvo que “si no hay reglas de juego claras” en la macroeconomía, no sirve ser competitivos.

“Necesitamos estas reglas de competencia, porque estamos preparados. Hoy el cobre tiene una demanda altísima. Necesitamos una estabilidad macro para que haya crédito y que vengan las grandes empresas a explotar”, pero recordó que “con esta macroeconomía desordenada, difícilmente ocurra”.

“No es que suscriba al 100%”, remarcó, entonces, Cornejo respecto de las políticas de la Nación.

“Seguramente había otras posibilidades y seguramente la comunicación tenía que ser más empática”, sostuvo respecto al ajuste sobre los jubilados y la educación que hizo el Gobierno nacional. Pero indicó que “los jubilados ya estaban mal con el gobierno de Alberto Fernández, por la inflación galopante”.

Respecto a las universidades, marcó un error en el Gobierno de “generalizar”, pero también cuestionó al Consejo Interuniversitario sobre la estrategia a la hora del reclamo, y que la UNCuyo se puso en “un pelotón”. “El Gobierno comete errores, pero también otros actores deberían tener más atentos a ese diálogo empático”, consideró.

San Jorge

Respecto a la minería, Cornejo dijo que “hemos sido prudentes en no cometer el error” para cumplir todos los trámites sobre el proyecto San Jorge en Uspallata, cuyo proyecto de Declaración de Impacto Ambiental todavía el Gobierno no lo envía a la Legislatura.

“Hay que tomar todos los recaudos para que no haya contaminación, sino para optimizar el agua”, explicó sobre su gestión. Y detalló las obras hídricas que están realizándose actualmente.

“Se han hecho todos los informes sectoriales. Y se han expresado hasta quienes no tenían. Hay una serie de recomendaciones para San Jorge que están siendo redactadas. Una vez que esté, lo vamos a enviar a la Legislatura”, sostuvo. Y dijo que “si lo aprueba la Legislatura le va a dar un rango de seguridad jurídica altísimo”.

“Espero que esté antes de fin de año”, aseguró para ponerse un plazo sobre el envío de la DIA a la Casa de las Leyes para su tratamiento, aunque también recalcó que “me pregunto muchísimo” si una decisión técnica tiene que ser aprobada por la instancia política.

Reforma constitucional

Cornejo se refirió además a la discusión en torno a la posible reforma de la Carta Magna de la provinicia y afirmó que si bien es un documento que data de 1916 y que hay puntos que deben corregirse, los problemas de Mendoza “no pasan por una reforma”.

“Es un documento viejo. Tiene clausulas viejas que hay que corregir y que estan en desuso y es obvio que hay que eliminarlas. Es cierto que hay que consagrar la Autonomía Municipal, que consagró la reforma del ’94. Además se podría discutir la vigencia de las elecciones de medio término, o la representatividad de ambas Cámaras. Sin embargo, los problemas de Mendoza no pasan por una Constitución añeja, sino por que existen por malas administraciones provinciales y fundamentalmente por una macroeconomía que a la morfología de Mendoza no lo favorece”, explicó.