El día que Ricardo Pettigano asumió en el Tribunal de Cuentas.

Ricardo Pettignano, vocal del Tribunal de Cuentas, presentó su renuncia a Alfredo Cornejo, por lo que el gobernador tendrá la puerta abierta para una nueva designación en ese organismo de control que audita cómo gastaron los fondos públicos las instituciones de la Provincia.

La dimisión ya está en el escritorio del cuarto piso de Casa de Gobierno y se hará efectiva a partir del 1 de agosto. Pettignano asumió en esa instancia en 2015, cuando fue propuesto por el entonces gobernador Francisco Pérez. Es decir, diez años en esa función y pronto a cumplir los 70.

No soy ningún pibe y las balas empiezan a picar cerca“, bromeó en diálogo con El Sol. La renuncia fue entregada de manera formal al presidente del tribunal, Néstor Parés, quien a su vez la remitió al gobernador.

Pettignano es un hombre vinculado al peronismo, ya que antes de ocupar ese rol constitucional fue legislador provincial en varias oportunidades -dos veces diputado y otras dos como senador, además de concejal- y vinculado a los hermanos Félix, puesto que fue jefe de Gabinete en la Municipalidad de San Rafael durante la primera gestión en 2003.

Al momento de la asunción, en abril de 2015, el entonces presidente de ese cuerpo, Salvador Farrugia, dijo: “Pienso que es equivocada la idea que los integrantes de estos organismos de control no deben tener una expresión política o partidaria. Es un error ya que todo el mundo viene de la política, y en definitiva está en la convicción de cada uno de nosotros de que al asumir este tipo de cargo uno debe olvidarse de esos aspectos dejándola atada al pasado“.

Y el asumido Pettignano expresó a su turno esto: “Quiero destacar que en este acto no hay presencia de personas de la política ya que voy a tener que ir a controlar a la política, a quienes son funcionarios o fueron compañeros de la política. Se terminó mi carrera política y voy a una institución con mucho prestigio, que tiene premios nacionales y certificaciones de calidad internacional. Quiero ser un integrante que siga prestigiando esta institución y la institucionalidad de la provincia“.

Hegemonía cornejista

Con esta renuncia, Cornejo tiene otra posibilidad de ampliar su dominio en el Tribunal que preside un radical, Néstor Parés, y cuenta con otros dos vocales filorradicales: Gustavo Riera y Liliana Muñoz de Lázaro. Estos dos últimos también fueron designados por Cornejo: la contadora, en 2017; el abogado, en 2024, ya con funciones en el órgano.

De hecho, para la asunción de Riera se modificó la ley que regula al TdC: antes sólo podían asumir ese cargo con rango constitucional los contadores; ahora, también los profesionales del derecho.

El otro vocal vinculado al peronismo es Héctor David Caputo, que de igual manera fue designado por Pérez. Como se ve, cada gobernador ha puesto sus alfiles. Cornejo también lo hizo con Parés, que venía de presidir la Cámara de Diputados. Y Caputto mantenía una amistad con Pérez.

Ahora, el vocal filoperonista quedará en soledad, porque se presupone que Cornejo elegirá a un nuevo candidato de su absoluta confianza, tal como viene marcando sus postulaciones en sillas estratégicas del control del Estado.

Se abre el juego de los candidatos con rango constitucional una vez más, cuya designación será enviada al Senado provincial para su ratificación. La última fue para ocupar una silla en la Suprema Corte. La elegida fue la jueza Norma Llatser, con pasado de militancia en la Franja Morada, pero también reconocida por su experiencia en el fuero laboral.