A medidados de febrero arrancó en Mendoza la Gran Liquidación Primavera-Verano. Fueron pocos los locales que ofrecieron productos rebajados ya que, por la pandemia, no contaban con mucho stock. Sin embargo, las vidrieras del centro ya fueron renovadas con prendas de la temporada Otoño-Invierno que no sólo vienen con aumentos, sino también con muchas consultas y pocas ventas.
“Este invierno va a ser muy duro”. “No hay gente en las calles”. “La situación sigue siendo dura”. Esos fueron algunos de los comentarios manifestados a El Sol por comerciantes consultados que, además, consignaron que la ropa llegó con aumentos que rondan el 30% o el 40%.
“Hemos tenido que remarcar bastante los precios porque a nosotros nos han matado con los aumentos. Hay pedidos que directamente rechacé porque me parecían un abuso. Lamentablemente, con la pandemia, las compras se hacen por internet y eso no es lo mismo que ir en persona a Buenos Aires”, dijo Nora, una comerciante que desde hace años se encuentra apostada en la galería Piazza.

La mujer contó que, durante el confinamiento, estuvo 100 días con su local cerrado y cumplió con todas las normas sanitarias exigidas: “Mis hijas me pidieron que cerrara el comercio por los contagios y las pérdidas que estaba dando, pero no quiero terminar en casa deprimida, tirada en un sillón o en la cocina haciendo dulces. Tengo 73 años y mi negocio es mi vida”.
Otra comerciante manifestó que, por el momento, la gente consulta mucho sobre la ropa de invierno, las tendencias que se vienen, pero termina comprando de media estación. “Comprar un pullover tiene un costo de $2.000 y, hasta el momento, nadie ha comprado prendas abrigadas”, dijo Ana Laura, encargada de una tienda de indumentaria femenina.
Sebastián, a cargo de un salón de ropa unisex, expresó que es muy poca la gente que circula en la calle y los que están compran prendas básicas. “Lo de invierno aún no se vende. Tenemos exhibido todo, pero nadie ha comprado”, expresó.

El calzado, sin grandes aumentos
A diferencia de la ropa, el calzado no luce en las vidrieras con importantes aumentos. Si bien tuvieron un alza que ronda el 25% no se asemeja a la vestimenta.
“Hemos tenido bastante movimiento. Esta semana fueron varias las mujeres que concretaron sus compras y notamos un importante reactivación en el local”, expresó Damián.

El horario en los comercios sigue dando que hablar
Desde el 1 de marzo, los comercios del Gran Mendoza cuentan con la habilitación para atender en horario corrido de 10 a 19. La disposición fue establecida por la Cámara Empresaria de Comercio, Industria, Turismo y Servicio de la Ciudad (CECITyS) y cada comerciante es autónomo en su aplicación.
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Esta medida, desde hace años, generó voces a favor y en contra. Hoy esos dimes y diretes también están en el tapete y son los propios comerciantes los que se quejan por la falta de unificación a la hora de abrir y cerrar los locales.
“Es un descontrol el centro. La gente no sabe a qué hora venir a comprar y eso realmente no hace más que perjudicarnos. Debería existir un ente que regule el horario de atención porque si esto sigue así las ventas seguirán cayendo”, expresó Andrea.
