El filme “Los labios”, de los realizadores argentinos Santiago Loza e Iván Fund, que ganó el premio a la Mejor Actuación para su trío femenino de protagonistas en la sección oficial Una cierta mirada del Festival de Cannes 2010 y el Premio a la Mejor Dirección del XII Bafici, se estrena el jueves en simultáneo en la sala Leopoldo Lugones y en el Malba.
La película, que sigue el recorrido de tres asistentes sociales en una localidad pobre del norte santafesino y cruza el registro ficcional con la participación de no actores y de escenas que borran los límites entre la realidad y la ficción para manifestar una potente verdad cinematográfica, se verá en el Malba (Figueroa Alcorta 3415) los sábados y domingos de mayo y en la Lugones (Corrientes 1530) viernes, sábados y domingos.
“La película surge de cierta experiencia de una prima mía que atravesó vivencias similares a las de las protagonistas”, contó Iván Fund a Télam, hablando sobre la génesis del proyecto.
Rodada en apenas dos semanas, localizada en una determinada zona cultural, social y geográfica e ideada a partir de un guión que sin embargo tuvo la libertad suficiente como para dejar abiertos los espacios necesarios para la aparición de lo real en medio del rodaje, “Los labios” se convirtió por frescura y audacia en una de las mejores producciones del cine argentino de 2010.
“La película tenía un guión en términos clásicos pero sabíamos, cuando empezamos a trabajar, que si bien contábamos con tres actrices profesionales, el resto de los personajes iban a ser personas del lugar atravesadas por la situación de sus propias vidas y su entorno” que no estaban para recitar parlamentos sino para otra cosa, señaló Loza.
Los realizadores aseguran que, en este sentido, la situación los llevó a proponer “un rodaje abierto y positivamente amable respecto de lo que el mundo proponía”.
“Si bien las escenas estaban en el guión no se sabía muy bien cómo se iba a desarrollar la situación en sí y lo que sucedía modificaba de inmediato lo que estaba escrito y agregaba nuevos colores”, apuntó Fund Con una sola cámara, tomas largas y una situación que no permitía volver atrás, Fund señala que “la situación proponía a cada paso determinados milagros que no estaban considerados previamente en el guión y que fueron muy afortundados para nosotros y para la película”.
“De hecho, las actrices (Eva Bianco, Victoria Raposo, Adela Sánchez) -describió- más allá de que estaban construyendo sus personajes, trabajaban sobre lo que iba acontecimento en el rodaje sobre su propio cuerpo, sus reacciones a lo que contaba la gente, las marcas de ese lugar, de ese paisaje, el cansancio ante las inclemencias”.
Los realizadores remarcan que aun cuando la película indaga también en las carencias de determinadas zonas pobres del país siempre buscaron “evitar el miserabilismo”.
“Teníamos un temor muy grande de hacer un cine de tipo miserabilista, y en realidad sucedió que cuando arrancó el rodaje eso no estuvo ni dentro de las posibilidades sino que se instaló de inmediato una zona totalmente diferente en la que no había espacio para una visión miserabilista sino para algo mucho más vital”, asumió Loza.
“De algún modo -dijo Fund- la gente se prestó a esta especie de juego que proponíamos con el cine; ellos improvisaban las respuestas, que seguramente estaban, a su vez, atravesadas por vivencias que efectivamente vivieron”.
En cuanto al nombre del filme, los realizadores comentan que funciona como un nexo poético, como una puerta de enlace, y que tiene que ver con “una sensación de contacto con el mundo, con una manera táctil, femenina, de acercarse al mundo”.
Ahondando sobre el proceso de rodaje que tuvo particularidades como que las tres actrices se alojaron en un hospital abandonado que se iba destruyendo a medida que avanzaba la filmación y que no permitía volver atrás, los realizadores indican que “todo implicó una reflexión constante”.
“Todo el tiempo íbamos chequeando qué del relato pensado previmanete se iba contando pero también tratando de advertir qué más de lo que sucedía se filtraba efectivamente y qué podía estar pasando dentro de la situación que nos estuviéramos perdiendo”, sostuvo Loza.
En la sala Lugones, junto con la proyección de “Los labios” se exhibirá un ciclo con el resto de las películas de los dos realizadores.
De Loza se verán sus filmes “Extraño”, “Cuatro mujeres descalzas”, “Artico” y el documental sobre Néstor Perlongher “Rosa Patria”; mientras que de Fund se apreciará su opera prima “La risa”.
