La mediática disputa entre Lizy Tagliani y Viviana Canosa sumó un nuevo capítulo judicial con una contundente medida. Luego de una primera audiencia conciliatoria la semana pasada, a la que Canosa no asistió presencialmente, la conductora de “La Peña de Morfi” decidió avanzar y le aplicó a su colega una medida cautelar conocida popularmente como “bozal legal”.

La determinación de Lizy Tagliani responde a las graves acusaciones vertidas por Viviana Canosa, que incluyeron no solo un supuesto robo, sino también veladas alusiones a abuso de menores.

Según detalló Luis Bremer en “A la tarde”, el “bozal legal” impide “todo tipo de difusión de materiales y menciones directas e indirectas de Viviana Canosa a Lizy Tagliani”.

La protección de Tati, el eje de la medida

La principal motivación detrás de esta drástica acción judicial es la protección de su hijo, Tati, cuyo proceso de adopción se encuentra en una etapa crucial. Lizy Tagliani fue acompañada a la audiencia por abogadas especializadas en adopciones, lo que subraya la importancia de este tema para ella.

Bremer explicó que, dado que Lizy tiene una tenencia temporaria de Tati a la espera de la resolución final del juicio de adopción, cualquier “agravio moral sin justificación” que se difunda públicamente podría llevar al juez interviniente a “repensar esta decisión final”.

Es decir, la medida busca ser una acción preventiva para blindar el proceso de adopción de su hijo ante cualquier potencial perjuicio.

La causa continúa judicializada, y se espera una segunda audiencia, en este caso con Lucas Bertero. Con esta medida, Lizy Tagliani busca poner un freno definitivo a las controversias mediáticas que podrían impactar en el aspecto más sensible y personal de su vida: la conformación de su familia.

Con información de Ciudad