La autopsia de Whitney Houston reveló cicatrices, quemaduras, un agujero en su nariz, 11 dientes postizos, una marca de aguja, nueve drogas en su sistema y un hígado y corazón en riesgo.

Tras abusar de las drogas durante años, la cantante terminó muerta en su bañera el día de la entrega de los Grammy. El abuso de alcohol también la dejó con el hígado y el corazón deteriorados, un agujero en la nariz, típico de cocainómanos, y once dientes frontales postizos. Además tenía una marca de jeringa en el brazo y un cocktail de nueve drogas, cuando murió en el hotel en Los Angeles.

La temperatura del agua era de 66 grados centígrados cuando se metió al agua, por lo que el equipo médico reveló por primera vez que Whitney tenía franjas de la piel quemadas por agua hirviendo, y también reducción de la piel en sus piernas.

Una cuchara con cocaína fue hallada en la suite del Beverly Hilton; y en su cuerpo hallaron restos de marihuana, ansiolíticos como el Xanax, relajante muscular como el Flexeril, además de Benadryl, contra las alergias, e Ibuprofeno, contra el dolor.

Las múltiples cirugías estéticas, las décadas de borracheras con peleas y caídas, y posibles intentos de suicidio se cuentan en la historia de ese cuerpo deteriorado. Tenía marcas en su estómago, pecho y muslo, que se creen son por cirugías estéticas incluido implante de prótesis mamarias. Según sus amigos dicen que trató de matarse a los cortes en el baño del hotel luego de ver a su intermitente amante Ray-J engañándola con otra mujer.

Whitney, mantuvo también un abusivo matrimonio de 14 años con el cantante Bobby Brown, tenía la piel cubierta con moretones y cortes causados o bien por posibles caídas en el baño donde murió o por desesperados intentos de su asistente y guardaespaldas para revivirla.

Sus arterias coronarias estaban reducidas, por su estilo de “vida”, a un 60%. Años de cocaína le dejaron problemas en la boca y la nariz, y tenía lo que se llama perforación nasal. 

Fuente: Terra