Los médicos que atienden PAMI encabezan desde el lunes y hasta el miércoles un paro en reclamo contra la resolución 1107 del organismo, mediante la cual se realizó un actualización salarial que elimina algunos ítems. En medio de la medida, jubilados mendocinos se quedaron sin atención en el marco de una adhesión relativa.
El foco del conflicto radica en una estrategia por parte de PAMI de reconfigurar el sistema Nomenclador Común del instituto. Este incluye un incremento en el valor cápita del servicio que, según la obra social permitió que se pasara de $946 a $2.100. Es decir, que un médico con 1.000 cápitas pasaría de cobrar 946 mil pesos a 2,1 millones de pesos. Consideran la resolución un incremento, aunque reconocen la necesidad de sentarse a negociar una recomposición.
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Desde la obra social aseguraron además que, como parte de estos cambios, se logre mejorar el esquema de control en las transmisiones de las órdenes, puesto que se detectaron casos de irregularidades en las declaraciones de horas de atención por parte de algunos profesionales.
Sin embargo, desde la Asociación de Profesionales del Programa de Atención Médica Integral y Afines (APPAMIA), la cual impulsa el paro a nivel nacional, aseguraron que no es una recomposición sino un recorte encubierto por la quita de extras.
La odontóloga y miembro del consejo directivo de la institución, Fernanda Scoccia, aseguró que el reclamo es salarial. “El médico de cabecera estaba recibiendo unos haberes muy bajos con los cuales apenas podía sostener el consultorio abierto. Con la resolución los mataron porque les redujeron a la mitad el sueldo. Si bien le subieron el valor capital, le sacaron todos los extras, como la consulta y el bono extra por capacitación. O sea que no les importa si se capacitan o no“, señaló. Advirtió que un médico que antes cobraba 2,1 millones de pesos en mano, ahora recibe 1,4 millones.
Concretamente, lo que reclaman es que se vuelva atrás con la resolución y quede sin efecto. Además, que haya una recomposición salarial urgente para médicos y odontólogos y que se reincorporen a los médicos cesanteados.
Una atención diezmada en Mendoza y turnos que se cancelan
En medio de una atención diezmada, las oficinas del PAMI funcionaron este lunes normalmente. En los edificios se dedican exclusivamente a trámites administrativos y los médicos presentes son los que autorizan las órdenes. Jubilados mendocinos llegaron a la sede central en calle Belgrano, algunos molestos por la falta de respuesta.

Una de las personas que acudió a su trámite aseguró que tenía un turno con traumatología en la Clínica Santa Clara, pero que le habían pedido el pago de un canon. Tras completar el trámite para la autorización debía acudir al centro médico para la reprogramación.
Casos como ese, varios. Otra jubilada se enteró que le cancelaron el turno con el cardiólogo cuando acudió este lunes a su centro médico. Otro tenía que esperar que su médica de cabecera le ofrezca un nuevo turno el jueves, a pesar de que el turno que tenía este miércoles ya era la reprogramación de uno anterior. Algunos señalaron que no les autorizaron las órdenes.
Otro inconveniente reconocido por los jubilados gira en torno a la complicación que surge por la comunicación. Muchos afiliados a PAMI no operan canales digitales mediante los cuales algunos médicos avisaron de la cancelación del turno.
Uno de los centros más importantes que atiende PAMI en el Gran Mendoza es SEMA, en calle San Martín Sur de Godoy Cruz, donde -según informaron fuentes internas- la adhesión fue más grande en los médicos especialistas que en los de cabecera.
Otro de los centros médicos que más acepta a afiliados de PAMI, en este caso fuertemente enfocado en las emergencias, es el Hospital Privado. Fuentes en ese nosocomio aseguraron que la atención fue normal el lunes y así lo será el martes: guardia y emergencias están garantizadas. Jubilados afiliados a PAMI fuera de ese nosocomio, recientemente atendidos, confirmaron la versión.
Para los representantes de APPIAMA en Cuyo, el relevamiento de la adhesión no es importante en términos numéricos, porque el recuento es complejo, teniendo en cuenta que igualmente siguen prestando algunos servicios más allá de estar adheridos.
“Por ser médicos no podemos no hacer una receta, un pedido, atender una urgencia. La modalidad de paro es distinta, pero si me preguntan por la adhesión, el 100% de los médicos de cabecera está en desacuerdo con la resolución que nos recorta el ingreso a más de la mitad“, señaló el referente Gustavo Tanuz. “Yo no voy a apagar mi teléfono hasta el jueves y eso le pasa a todos los médicos”, agregó.
El primer día de paró sí afectó a la provincia, al igual que a otras jurisdicciones del país. Scoccia aseguró que de los 3.000 agremiados que tienen adhirieron a la medida de fuerza. Aún así, al ser personal esencial, las guardias y urgencias deben estar garantizadas.
Mientras tanto, los jubilados deberán acudir a sus centros de atención para reprogramar los turnos que se cayeron. Algunos también tuvieron complicaciones para recibir sus medicamentos, aunque muchos médicos dejaron firmadas las recetas de antemano.
Desde la Asociación de Jubilados y Pensionados de Mendoza (Jubypen) confirmaron que como parte de las rondas de reclamo este miércoles realizarán una marcha desde la plaza San Martín hasta la sede del PAMI. “Es en repudio a todas las políticas de este Gobierno relacionadas al sistema previsional, en particular, y sobre todos los sectores populares en general“, señaló Raúl Bonotti.
