Este lunes, los seis participantes que continúan en la competencia de Gran Hermano fueron sorprendidos por la visita de familiares queridos. Los mismos convivirán con ellos a lo largo de una semana y la idea es que los concursantes recarguen energía en la recta final.

Sin mucho rodeo, Santiago del Moro arrancó la edición especial presentando a cada uno de los visitantes.

La primera en ingresar fue Valentina Ginocchio, hermana de Marcos. La joven vive en Francia junto a su pareja y hace más de un año que no se ve con su familiar, por lo que el reencuentro fue muy emotivo.

Luego fue el turno de Florencia Lattanzio, hermana gemela de Camila. La mujer es de Ituzaingó, juega al fútbol profesionalmente en el Club Atlético Independiente.

En tercer lugar ingresó Gladys, la madre de La Tora. Si bien en un principio se anunció que entraba su padre, la sorpresa fue mayor para todos. El recibimiento fue muy afectuoso y se nota que tienen una relación de mucha complicidad.

La mayor sorpresa se la llevó Romina, con el ingreso de Fabián, hijo mayor de su hermana. Al entrar, la exdiputada lo primero que hizo fue preguntar por sus hijas. Inicialmente, Romina se ilusionó con la entrada de sus hijas al ver que los demás recibían a sus hermanos, padres. “Las estaba re esperando”, le dijo a su sobrino, quien le explicó que las niñas no pudieron entrar por ser menores de edad. “¿Te llamó la producción para que entres?”, le preguntó después. Luego, al ver a Julieta le dijo “¿Viste que linda es Juli?”.

Sin dudas fue el recibimiento más frío y el momento recibió muchas críticas en las redes.

La quinta en entrar fue Camila Camarda, hermana de Julieta Poggio. Ella es tripulante de cabina desde el 2017, creadora de contenido en las redes y también se desempeña como promotora de varias marcas de indumentaria, autos y eventos.  Vive con su novia.

Finalmente, llegó la sorpresa para Nacho. El joven recibió la visita de su papá Rodolfo que vive solo en Uruguay.