Hace una semana, los participantes recibieron a amigos y familiares para que durante una semana o más convivan con ellos. Pese a la alegría de todos, el que peor lo está pasando es Darío, ya que su hijo Francisco ni bien entró a la casa de Gran Hermano inició una relación con Furia.

Y lo que a la vista del público parece una estrategia dentro del certamen, a su padre no le resulta para nada inteligente. Es más, se lo reprocha cada vez que puede.

Lo peor que le pasó fue el sábado por la noche, cuando su hijo decidió cambiarse de habitación y terminó en la cama de Furia. Al ver la situación, Darío no pudo disimular su malestar y se lo hizo saber no sólo a su hijo, sino a varios participantes.

El joven aseguró que sólo durmió con Furia, no pasó nada más. Y allí fue cuando Darío enojado le dijo: “Pero no viniste de vacaciones. Estás acá para ganarte una casa y te van a sacar el jueves si seguís así”.

“Te van a sacar”, le decía Darío una y ora vez. Sin llegar a ponerse de acuerdo, Pancho se alejó del lado de su padre, aunque él intentaba seguir con la discusión. “No entendés nada, no viste Gran Hermano”, le repetía.

Con información de Ciudad