A días del accidente que terminó con la vida del ex guitarrista de Los Piojos y su esposa, el enorme dolor en torno a esta tragedia parece no tener fin. La hija menor del fallecido guitarrista de Los Piojos y Las Pelotas, Gustavo Kupinski, de 36 años, falleció ayer, como consecuencia de las graves heridas sufridas en el accidente de tránsito en el que perdieron la vida Tavo y su esposa, ocurrido el martes 4. La información de la muerte de Bianca, de apenas 2 años, fue difundida anteanoche en la página oficial del compositor e intérprete Andrés Ciro Martínez, quien fuera compañero de Kupinski en Los Piojos durante casi 20 años: “Falleció Bianca.

    Acompañamos en el dolor a la familia”, reza el escueto texto colgado en la página de quien ahora es el conductor y líder de la banda conocida como Ciro y Los Persas. La pequeña Bianca estaba gravemente herida y mostraba desde hacía casi dos semanas “signos compatibles con muerte encefálica”, según expresó el médico Leonardo Busso, responsable del área de terapia intensiva pediátrica del Hospital El Cruce, de Florencio Varela.

    El accidente que le costó la vida a Kupinski (quien también encabezaba un proyecto solista con Revelados) y a su mujer, Flavia Cuellas, de 27 años de edad, se produjo en la tarde del martes 4, en la ruta 63, que conecta la autovía ruta 2 con la 11, cerca de Dolores. Tavo y Flavia murieron en forma instantánea tras el episodio, mientras que la otra hija del matrimonio, Lara, de 4 años, padeció una fractura en uno de sus brazos y fue trasladada al Hospital San Roque de Dolores, donde fue asistida por especialistas en traumatología.

    La hija mayor del matrimonio Kupinski obtuvo el alta médica, al llegar al centro sanitario un familiar y una niñera. Gustavo se desempeñó como guitarrista de Los Piojos desde principios de los 90 hasta mayo del 2009, cuando la banda decidió separarse por divergencias internas. En el 2009, el zurdo guitarrista, tras la disolución de Los Piojos, arrancó un nuevo proyecto artístico, Revelados, y al año siguiente fue convocado por la heredera de Sumo, Las Pelotas. Sin embargo, el destino decidió que Gustavo debía despedirse prematuramente, quizás para dar muestra de su talento en los cielos.